El dilema en Castilla y León

Alberto Fernández Mañueco, presidente de la Junta de Castilla del Partido Popular disolvió las Cortes y tras esto convocó elecciones para el próximo 13 de febrero, esto ha significado la disolución del gobierno que se había logrado en asociación con Ciudadanos. Las causas del hecho pueden ser variadas, algo de ello tiene que ver con los roces entre el PP y Cs en materia sanitaria que le significó a ambos partidos una serie de pugnas, y algo también puede haber con la investigación por corrupción al PP en la Comunidad Autónoma. Lo importante más allá de las causas (que todavía deben ser dilucidadas), es el efecto que tendrá en el futuro de la política española y el comportamiento de los partidos en un escenario muy volátil.

En primer lugar, la dirigencia de Ciudadanos aparentemente no estuvo informada y tras la decisión de adelantar las elecciones, han reaccionado con sorpresa e indignación. En segundo lugar, el PP lidera las encuestas, pero es muy probable que no logre la mayoría absoluta para gobernar. En tercer lugar, el PSOE estaría perdiendo popularidad en la CC.AA. En cuarto lugar, UP e IU no habían concretado una alianza de cara a las elecciones. En quinto lugar, la dirigencia de VOX ya ha zanjado que no volverán a empujar un gobierno del PP sin ser partícipes de este como ocurrió en Madrid. En sexto lugar, estas elecciones tendrán la irrupción de España Vaciada (Soria Ya!), y el número de votos que obtengan es todavía difícil de prever.

 Aún falta más de un mes pero es posible esbozar una serie de escenarios posibles:

  1. El PP gana con mayoría absoluta
  2. El PP obtiene mayoría relativa y puede integrar un gobierno con Ciudadanos
  3. El PP obtiene mayoría relativa y no puede formar gobierno de derecha sin VOX
  4. El PSOE obtiene mayoría absoluta
  5. El PSOE obtiene mayoría relativa y puede formar un gobierno con la izquierda y/o los partidos territoriales

La clave de estas elecciones, además del valor mismo de esta Comunidad Autónoma, es que podrían ser el inicio de una nueva fase en este período de indefinición de cara a unas todavía lejanas elecciones generales.

Si se dan los escenarios 1 o 4, PP o PSOE ganarán, y podrán formar sus gobiernos fortaleciendo y debilitando a la posición de Casado y Sánchez respectivamente. Este escenario es entendible pero poco probable ya que las encuestas en general, como dije, vislumbran una mayoría relativa para el PP.

El escenario 2 sería una victoria neta de 0, más o menos las fuerzas dentro de un nuevo gobierno PP-Cs serían las mismas, sin embargo, aquí no estaríamos analizando los efectos que esto podría traer para la izquierda, los partidos territoriales y VOX. Tampoco es probable porque las encuestas también recogen que el partido naranja caerá e incluso podría quedar con cero escaños.

Entonces solo nos quedan los escenarios 3 y 5.

¿Qué ocurriría en tal situación?

Si el PSOE llegase a obtener una mayoría relativa (también es poco probable), sus opciones de gobernar se definirían según el peso que obtuviesen las izquierdas y, potencialmente, los partidos territoriales, aquí estamos en el terreno especulativo y todo dependería de los pesos que ganen cada uno.

Unos posibles resultados serían:

  • Gobierno del PSOE en asociación UP, o Cs, o España Vaciada. O una mezcla.

Los objetivos del PSOE en el mediano plazo son i) Liderar las izquierdas, ii) Ser moderado, iii) Gobernar. Si dentro de un posible gobierno se necesita de UP, no hay posibilidad para cumplir con todos los objetivos e imperiosamente tendrá que ceder.

Un escenario así nos dirá si el PSOE todavía está dispuesto a mantener su alianza con la izquierda o no, y si no es efectivo, qué opciones entrega a cambio. Es dudoso que Ciudadanos tenga un peso mayor, pero si la suma de estos y los territoriales le podrían asegurar un viraje en su política, tendiendo al centro o al menos, a un sitio diferente que el mantenido actualmente por Sánchez.

Por su parte Podemos e IU por primera vez se presentarán juntos en Castilla y León como UP, lo que demuestra que, ante todo, sus proyecciones son tener el mayor peso posible para negociar. Las candidaturas separadas sirven muy poco.

Pero, todavía más posible es que el único escenario viable sea el 3. Es decir, PP y VOX.

Esto plantea varios dilemas. Al PP lo que le interesa, como ya ha dicho Pablo Casado, es centrar la política y no derechizarla hacia el terreno de Abascal, pero en este escenario no hay otra opción, o pactan con VOX o no tendrán gobierno. ¿Estaría dispuesto a ceder esta oportunidad? Quizás otra opción sea que VOX apoye al PP como ocurrió en Madrid, pero como dije, Abascal lo ha negado.

¿Es realmente imposible que, en ese escenario tanto la posición de Casado como la de Abascal se sintonicen? ¿O por el contrario cada uno mantendrá su postura perdiendo la oportunidad de gobernar? O dicho de otro modo, ¿Casado privilegiará tener el gobierno así sea con VOX a su lado abriendo una nueva etapa en la política española? ¿Abascal cederá y permitirá que el PP gobierne sin ellos bajo la excusa de no permitir que la izquierda se haga con el poder?

Estas preguntas solo tendrán respuestas tras las elecciones, sin embargo, con todo, hay otra posibilidad que, aunque remota, removería los cimientos de la política española y podría marcar una nueva etapa. ¿Sería posible que el PP y el PSOE se alíen en un gobierno? Casado ya esbozó esta posibilidad y tanto la dirigencia del PSOE como del PP necesitan que el escenario político español vuelva al centro, y ya que Ciudadanos está al borde de la extinción, si el interés está en el centro por sobre otra cosa, la posibilidad existe.

Un hecho así sería inédito en España, pero no en Europa (sin ir más lejos mírese el gobierno de Mario Draghi), y eventualmente podría ser el primer paso para un nuevo pacto que instale un nuevo orden político en el país, pero esto, ya es mucho teorizar.

Veremos en estas próximas elecciones cómo se organizan los partidos.



Categorías:Política

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