El imperio romano, Una visión como sistema mundo

I.- Análisis de los sistemas históricos, una apuesta teórica

  1. A mediados del siglo XX, surge dentro de las ciencias sociales, una nueva escuela de análisis económico, histórico y sociopolítico que marca un avance dentro de los estudios de la realidad humana. Esta sería la escuela de los análisis de los sistemas mundo. Esta escuela surge precisamente entre los años 1945 y 1970, justo en un momento particular dentro de la historia mundial; la economía estaba auge luego de terminada la segunda guerra mundial, el desarrollo llegó a muchos países y por supuesto, se planteaban nuevas interrogantes para las ciencias sociales, básicamente 4 son los grandes debates que se dan durante este período y que influirán directamente en la consolidación de la escuela de los sistemas mundo: i) el análisis del centro y periferia, ii) análisis del modo de producción asiático, iii) análisis de la transición feudalismo – capitalismo, iv) la escuela de los annales.
  2. El debate sobre la existencia del centro y periferia fue una contribución decisiva por parte de los académicos del tercer mundo. Quienes, en los años 50, con el trabajo de Raul Prebisch y los jóvenes turcos latinoamericanos desarrollaron su principal apuesta teórica en la Cepal: existía un intercambio desigual entre los países ricos y pobres. En otras palabras, el intercambio no se daba entre pares, sino que entre poderosos y débiles y que los primeros, terminaban llevándose la mayor parte de las ganancias.
  3. El concepto modo de producción asiático es planteado por Marx, un concepto difuso y muy criticado así como fuente de debate dentro de los círculos marxistas. En la URSS dicho concepto fue borrado y censurado por Stalin durante los años 30, al parecer no le parecía adecuado para analizar la historia rusa, y además podía ser utilizado para describir su propio gobierno. Muerto Stalin, el debate dentro del marxismo, en relación al modo asiático de producción se reaviva.
  4. El debate sobre la transición feudalismo-capitalismo, se instaló entre los principales autores marxistas, pero de los países occidentales, dentro de la esfera del bloque capitalista pro Estados Unidos (a diferencia de los anteriores, que estaban en la esfera soviética). Este debate se inicia con el trabajo del historiador económico inglés (y marxista) Maurice Dobb, quien en 1946 publica su trabajo  Estudios sobre el desarrollo del capitalismo. Su trabajo generó una primera respuesta por parte del economista norteamericano Paul Sweezy. Mientras Dobb consideraba que los elementos endógenos eran los de primordial importancia en el avance al capitalismo, Sweezy atribuía ese puesto a los factores exógenos.
  5. Por último, el gran debate que se debe destacar, es el que se inicia con el surgimiento de la escuela historiográfica de los annales. Esta escuela parte con el trabajo de Marc Bloch y Lucien Febvre, pero sería con el trabajo de Fernand Braudel, a mediados del siglo XX, cuando esta alcanzaría un punto de auge para el desarrollo de los análisis de sistemas mundo. Básicamente 2 son los grandes aportes que servirán; 1. Los tiempos histórico-sociales, 2. La interdisciplinariedad.
  6. A partir de estos 4 debates, se configuran los primeros autores dentro de los análisis de los sistemas mundo. La obra de Braudel El Mediterráneo, sería considerada iniciadora dentro de esta escuela. Introduciendo el concepto de Economía mundo, concepto que luego sería acuñado por Immanuel Wallerstein en su obra El sistema moderno mundial. A estos, también se debe agregar el nombre de importantes economistas e historiadores que contribuyen a fortalecer los análisis de los sistemas mundo, André Gunder Frank, Samir Amin, Giovanni Arrighi, entre otros. En América Latina un conocido seguidor de Immanuel Wallerstein sería el científico social mexicano Carlos Antonio Aguirres Rojas.

II.- La Teoría para el caso de Roma

  • El imperio romano, fue ante todo, un imperio mundo. Un imperio mundo, es un sistema caracterizado por ser una enorme estructura burocrática con un centro político, un eje de división del trabajo, y muchas culturas dentro de sí.
  • Dentro de este imperio, existían muchas culturas diferentes, la diversidad por lo tanto era evidente y floreciente, sin embargo debía existir un eje común que le diera coherencia a este sistema. Principalmente dos ideas articulaban esta coherencia en lo que podríamos llamar geocultura grecorromana, primero, la convergencia hacia la figura del emperador como un pilar de importancia absoluta dentro del orden existente, segundo, la idea de una necesidad en la estructura romana ya sea como burocracia o como orden, para el buen vivir.

III.- Movimientos cíclicos y Tendencias seculares dentro del Imperio romano

  1. Los sistemas mundos complejos poseen dentro de sí, dos movimientos principalmente hablando. Los movimientos cíclicos, que se van reiterando conforme el sistema tenga existencia. Y las tendencias seculares, las cuales avanzan en línea ascendente acercándose a un punto que podemos denominar como asíntota. En este sentido, los sistemas mundos experimentan desajustes y contradicciones en su funcionamiento interno, pero conforme estas se manifiestan en crisis, las respuestas se manifiestan a su vez en estos movimientos cíclicos que eliminan los desajustes pero llevan a un progresivo avance en las tendencias seculares.
  2. El imperio romano basaba su economía y su subsistencia, desde sus orígenes, en una estructura productiva netamente extractiva y extensiva. Su base laboral estaba afirmada fuertemente en los esclavos, y la mayor parte de la actividad productiva provenía de la agricultura. Esto plantea enormes contradicciones internas al imperio, por un lado existen conflictos sociales entre los ciudadanos, y aquellos que están excluidos del derecho completo del ciudadano, por otra parte existe un conflicto entre los grandes propietarios de terrenos y de esclavos, con aquellos que pertenecen a las clases más bajas de la sociedad.
  3. Ambas contradicciones generaron frecuentemente en la historia de Roma, conflictos ya sea sociales, como también crisis económicas. Frente a ambas coyunturas, el sistema romano tenía dos respuestas, dos movimientos cíclicos que reaccionaban y no sólo eliminaban esta crisis, sino que impulsaban la economía de todo el imperio. Por un lado incrementaban el territorio del imperio, a través de la conquista o la colonización (lo que entregaba a su vez, un número mayor de esclavos dentro de la fuerza de trabajo), y por otra parte incrementaban el número de ciudadanos dentro del imperio, quienes se alojaban en las nuevas colonias o provincias anexadas al imperio. De esta forma, y a través de estos movimientos/ajustes cíclicos, el imperio regresaba al orden y recuperaba su crecimiento.
  4. No obstante estos movimientos cíclicos, a su vez, generaban un incremento en las tendencias seculares que no tenían retorno. Por un lado, el imperio romano adquiría cada vez más, una estructura política y burocrática altamente onerosa, debido al fomento de ciudades administrativas cuya mantención significaba enormes recursos en costos, y por otro lado el número de ciudadanos se incrementaba constantemente, lo cual también significaba enormes gastos dentro del imperio. Estas tendencias seculares se podrían sostener siempre y cuando no tocaran su punto máximo, es decir no llegaran a su asíntota: en otras palabras, el superar el nivel de territorios y de esclavos accesibles.

IV.- Crisis terminal del imperio Romano

  1. El año 177 Trajano establece el fin de la expansión imperial al momento de conquistar las provincias de Mesopotamia noroccidental y Jordania. Desde entonces la disponibilidad y oferta de esclavos se debilitó, y los costos de producción, se incrementaron sostenidamente. Paulatinamente la economía del imperio romano perdió eficiencia y los precios de la vida fueron incrementándose paulatinamente.
  2. El sistema romano adquiere una feroz tendencia centrífuga-excluyente en la que enormes numerosas familias y grupos sociales se arruinan y empobrecen con el pasar del tiempo. Lo que a su vez lleva a un incremento relativo de la exclusión y segregación. En este panorama emerge una nueva idea fuerza que rompe definitivamente con la antigua geocultura que sostenía al imperio: el cristianismo. Perseguido en el siglo I, finalmente el cristianismo logra consolidarse tanto en las capas pobres como ricas de la sociedad, y es oficializado de la mano del emperador Teodosio durante las últimas décadas del siglo IV.
  3. El imperio romano, finalmente, viviría sus últimos siglos inmerso en una constante crisis social y política, e invadido por pueblos ajenos y externos a sus límites. Los límites estructurales del mismo, representados en su incapacidad para seguir reproduciendo los movimientos que, cíclicamente daban vida al sistema, llevó a que éste entrara en una fase final y caótica. Sin embargo, se debe recordar que solo fue la parte occidental del imperio la que se desintegró, la parte oriental, mucho más rica y poseedora de mayores recursos, sobreviviría para vivir unos 1000 años más.


Categorías:Historia

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