Psicología en Marx

Finalizando los diferentes artículos iniciados ya hace más de 2 años, me queda la psicología. El objetivo de este artículo es profundizar su esencia como una ciencia social, sus diferentes corrientes, y el aporte de Marx -y marxistas posteriores- dentro de su estudio.

¿Por qué decimos que la psicología es una ciencia social? Esta pregunta es aun hoy foco de un amplio debate por psicólogos, epistemólogos, estudiantes de psicología y ciencias sociales, y como tal, es un debate que no ha terminado de cerrarse. En un principio, la psicología como el resto de las ciencias sociales puede ver sus orígenes en la filosofía, los planteamientos de Aristóteles, Platón, Sócrates, entre muchos otros, representan claros antecedentes de esta ciencia. Durante el siglo XIX, la psicología se escinde de la filosofía tratando en el acto, de reconstruirse a sí misma en una nueva forma científica, del mismo modo, lugar y espacio que el resto de las ciencias sociales, pero también de manera mucho más tardía que el resto de las ciencias naturales. Sin embargo, su práctica termina por definirse en el campo médico, y no en el de ciencias sociales, máxime a partir de la gran influencia positivista que termina empujando a la psicología en dicha dirección. Para muchos la única psicología que podía aspirar a una verdad científica era una psicología fisiológica e incluso química. Así pues, estos psicólogos trataban de ir más allá de la ciencia social para llegar a la ciencia biológica, y en consecuencia, la psicología se termina trasladando desde las principales facultades de ciencias sociales a las de medicinas o ciencias naturales.

Por supuesto, hubo formas de teorización en la psicología que ponían énfasis en el análisis del individuo en la sociedad, y en efecto, los psicólogos sociales trataron de permanecer dentro del campo de las ciencias sociales, pero no tuvo mayor éxito y terminó viviendo un destino muy similar al que la historia económica padeció frente a la economía, por lo que en muchos casos terminó siendo absorbida por la sociología.

Entonces, ¿por qué es una ciencia social? Como veremos a continuación, diferentes corrientes plantearon diferentes visiones y métodos, lo que ha resultado en distintas maneras de entender y aplicar la psicología, por lo que se considera que es una mezcla entre una ciencia biológica y una ciencia social, es decir una ciencia social bisagra que integra la Genética, la Biología Evolutiva, la Etología y las Neurociencias por parte de las ciencias naturales, a la vez que toma de la Sociología, la Historia o la Antropología Biológica conocimientos que ayudan a sustentar sus teorías. Pero con mencionar lo anterior, caemos en lo mismo que lo visto con la geografía, que se apoya en ciencias naturales pero cuyo análisis es netamente social, ya que en caso contrario no tendría razón de ser. Bien, ocurre lo mismo con la psicología, que se puede apoyar bastante en estudios de neurociencias, pero si lo que pretendiese es solo estudiar la mente humana desde un punto de vista biológico y genético, entonces la psiquiatría o neurología nos daría las respuestas necesarias, pero es que la psicología es la ciencia encargada de estudiar la conducta y comprender los procesos mentales, y buena parte de estas conductas tienen una explicación eminentemente social, por lo que diferencia a la psicología de cualquier ciencia médica dedicada a los procesos neurológicos y psiquiátricos del ser humano, es ir más allá de lo meramente biológico al momento de comprender el comportamiento del ser humano.

¿Cuáles son las principales corrientes de la psicología desde su consolidación como ciencia?

En primer lugar tenemos al Estructuralismo, cuyo principal exponente, Wilhelm Wundt es considerado el padre de la psicología experimental y creador del primer laboratorio de psicología en Leipzig, Alemania, el año 1879. El estructuralismo se basaba en la introspección como método de investigación, siendo su objeto de estudio la conciencia, donde, sus principales ideas se basan en el elementalismo y el asociacionismo, en este sentido la mente o conciencia inmediata no es algo sustancial, sino que un proceso. Los elementos simples e irreductibles sobre los que descansa toda la actividad mental son: sensación, sentimiento e imagen.

estructuralismo

Siguiendo a Wundt, podemos describir su teoría a partir de los siguientes preceptos:

En primer lugar, se opone a la tradición metafísica de la psicología alemana, iniciando con ello una tradición científica. Diferenciaba entre las experiencias internas y externas, y la psicología debía estudiar la experiencia externa, sino que de la inmediata, que era fenoménica y por lo tanto el método debía ser la introspección. De esto, Wundt estima que la ciencia psicológica debe desarrollarse en función a un análisis sistemático de los elementos que integran la conciencia.

El proceso mental entonces, se entiende desde la base en que la experiencia fenoménica cambia constantemente y que en ésta no existen partes separadas. Por ende, dentro del proceso mental la experiencia es activa por lo que las sensaciones, las imágenes y los sentimientos no deben ser considerados como partes estáticas de la conciencia. De manera que Wundt establece que el proceso mental contiene oposiciones: la mente es real, no sustancial, activa y no pasiva, es un proceso y no un objeto. Y este proceso contiene leyes.

Cabe destacar que de las leyes que esbozó, un principio importante era la dualidad dada en la experiencia del individuo, el contenido dado mediante los sentidos y el conocimiento de ese contenido. Entonces, lo fundamental para el estudio es: 1) el análisis de los hechos psíquicos, 2) la síntesis de los elementos psíquicos, 3) el establecimiento de las leyes que rigen dichos procesos y 4) la conciencia.

  1. Análisis de los hechos psíquicos: Wundt encuentra que entre un estímulo y una respuesta existe un tiempo de reacción, en este espacio se da un proceso interno, la experiencia interna o conciencia dentro de la cual se encuentran tres elementos: sensaciones, sentimientos e imágenes. La sensación es lo característico de las representaciones, y es el resultado de un análisis anímico de los signos sensoriales. Las sensaciones forman cuatro sistemas, a) sensaciones de presión (frío, calor y dolor); b) sensaciones de sonido; c) de olfato y gusto y d) las de la luz, con dos sistemas: acromáticos y cromáticos. Los sentimientos simples son los referentes subjetivos de la experiencia consciente propios de la emoción, y se pueden manifestar en tres dimensiones 1) hedonista, de placer-displacer; 2) en relación con la actividad nerviosa, excitación depresión y 3) de origen psicológico, tensión-relajación. La imagen es la unidad de la idea y se da en procesos mentales mostrados en experiencias no presentes, la imagen no es tan real como la sensación, desaparece más fácil y rápido, la sensación es presente y la imagen no.
  2. Síntesis de los elementos psíquicos: Éste se conforma por partes complejas de la experiencia inmediata, sus elementos se agrupan en representaciones constituidas por sensaciones y emociones, pero a la vez, constituyen sentimientos. Las primeras son intensas mientras que las segundas tratan sentimientos compuestos.
  3. Leyes que rigen los procesos psíquicos: Dentro de la conciencia existe un punto de fijación en el cual los contenidos serían más claramente percibidos y de distinta forma, la apercepción, la que vendría a ser un mecanismo central de causalidad psíquica que implica propósitos, valores y es capaz de anticipar el futuro.

Wundt delimitó algunas leyes que rigen estos procesos psíquicos y las denominó leyes de la causalidad psíquica a partir de las cuales se combinan elementos simples para especificar elementos complejos de la mente, estas fueron:

  1. Ley de las resultantes psíquicas: Esta expone el paso de elementos simples hasta formaciones psíquicas superiores, donde el resultado es superior que la agregación de sus componentes. La hipótesis dentro de esta ley se basa en que los elementos (sentimientos y sensaciones) al combinarse dan lugar a nuevos elementos presentes en la conciencia.
  2. Ley de las relaciones psíquicas: El significado de un contenido mental depende de su relación y comparación con el contexto.
  3. Ley de los contrastes psíquicos: Según esta, las experiencias opuestas se enriquecen mutuamente.
  4. Ley de crecimiento mental: Implica continuidad de los procesos a través de amplios intervalos de tiempo integrando progresivamente las experiencias de lo más sencillo a lo más complejo.
  5. Ley heterogénea de los fines: Según esta, cualquier secuencia de acciones voluntarias es comprensible solamente desde los propósitos perseguidos, sin embargo una vez logrados se pueden producir efectos imprevistos, causados por nuevas series de comportamiento por lo cual, los resultados de la acción humana son ocasionales.
  6. Ley de desarrollo hacia lo opuesto: Las experiencias, vivencias, conductas y actitudes de los seres humanos son diversas entre las tendencias desiguales a través del tiempo, estas variaciones ocurren en la vida personal, así como en la historia de la civilización.
  7. Conciencia: Último grado de complejidad psíquica, conexión de las formas psíquicas, la cual a su vez puede tener diferentes grados, desde una real hasta la inconciencia.

Por otra parte, Wundt consideraba que la psicología experimental no comprendía todos los ámbitos de la psicología, ya que la mente de los individuos son el producto de un largo desarrollo cultural a través de la historia, por esto, se debe recurrir a la historia para comprender la mente en profundidad. En este sentido todo individuo tiene una relación orgánica con su cultura por lo mismo, todos los fenómenos estudiados por la psicología son el resultado de la colectividad, a raíz de lo anterior la historia de la evolución de la psiquis humana es la historia de los pueblos, donde se destacan cuatro grandes etapas: la del hombre primitivo, el totemístico, el de los héroes y los dioses y el de la evolución hacia la humanidad.

Por último, a apercepción contiene tres aspectos fundamentales, la apercepción como fenómeno, como cognición y como actividad.

Wundt solo se preocupaba de aquellos términos que ocurren en la experiencia fenoménica, por eso la apercepción, aunque no es un elemento ni un grupo complejo de elementos, posee su aspecto fenoménico

  1. Apercepción como Fenómeno: Wundt creía que el sentimiento se presenta al operar la apercepción; el sentimiento es la marca de la reacción de apercepción sobre el contenido sensorial. Esto ocurría porque existía una relación fenoménica entre apercepción y sentimientos, una asociación pasiva donde la apercepción es activa y ocurre de manera inmediata ya que va acompañada por un sentimiento de actividad.
  2. Apercepción como cognición: Se distinguía la apercepción de la asociación pues la primera ocurre en conexiones lógicas entre los contenidos mentales, mientras que los contenidos asociativos no son lógicos. Por ende, la apercepción puede ser analítica o sintética. La analítica se refiere al juicio, ya que aísla un contenido. La sintética puede ser de varios grados de intimidad desde la simple aglutinación, pasando por la típica síntesis aperceptiva, hasta llegar al concepto.
  3. Apercepción como actividad: La apercepción es una corriente constante dentro del flujo de la conciencia. La apercepción es tanto cambio y fluidez, como congruencia.

En Alemania, a inicios del siglo XX se desarrolló otra corriente del pensamiento psicológico, la corriente de la Gestalt. Sus mayores exponentes fueron Max Wertheimer y Wolfgang Köhler. Sus principios básicos se basan en las investigaciones sobre la percepción. Su objeto de estudio han sido las leyes de organización perceptiva del ser humano. Consideran que el fenómeno psicológico en sí mismo es un todo que, cuando se analiza, puede correr el riesgo de perder su identidad porque las propiedades de las partes sin más no definen las del todo que resulta. Sus ideas siguen los principios del isomorfismo, el totalismo y la contemporaneidad.

Psicologia-Gestalt

Entre sus principales antecedentes se pueden destacar los estudios de la filosofía griega desde la cual se hace referencia al principio de totalidad (Anaxágoras, Heráclito, Platón, Aristóteles, Et al), de igual modo la filosofía escolástica tuvo gran influencia para esta corriente.

Para estos investigadores, al ver una imagen o al tener una idea somos capaces de crear una imagen global acerca del entorno y sus potencialidades. Sostienen que la mente humana tiende a convertir la información parcial en total. A esta corriente no le importa el pasado, solo el presente, el aquí y ahora.

Durante el mismo período, pero en Estados Unidos, la psicología gesta una corriente diferente a la mencionada conocida como Funcionalismo, sus autores más representativos fueron William James y John Dewey. Esta escuela tuvo como objeto de estudio el funcionamiento de los procesos mentales y la conducta, en sus planteamientos había influencias Darwinistas sobre la selección natural, su cuestionamiento era qué papel tenía este funcionamiento de los procesos mentales a la hora de dotar al ser humano con capacidad para adaptarse, sobrevivir y progresar.

funcionalismo

James consideraba que la psicología era una ciencia natural, que se encarga de la descripción y explicación de los estados de conciencia como tales (sensaciones, deseos, emociones, conocimientos, razonamientos, decisiones, etc.), y sus puntos más relevantes fueron el hábito, la corriente de la conciencia, el “yo”, las series espontáneas y voluntarias del pensamiento y la emoción.

Dentro de sus principales postulados teóricos encontramos:

  1. El hábito: Los hábitos son los determinantes básicos del comportamiento; son los transformadores de las estructuras nerviosas gracias a la plasticidad de estas ante los agentes exteriores. Un Hábito adquirido vendría a ser desde el punto de vista fisiológico, una nueva vía de descarga que se forma en el cerebro, por la cual han de escapar ciertas corrientes.
  2. La corriente de la conciencia: En la conciencia los estados mentales se suceden unos a otros, la conciencia fluye, en este aspecto se diferencia de Wundt para quien el objeto de estudio era el análisis elemental y estructural de la conciencia basándose en cortes estáticos de momentos de ese fluir. La conciencia tiene cuatro caracteres: i) Todo estado o pensamiento es parte de la conciencia personal, no se puede entender el pensamiento de modo general sino que de “mi pensamiento”; ii) La conciencia está en cambio constante, esto significa que ningún estado de conciencia puede retornar y ser como era antes, además el estado de la conciencia recibe influencia de su contexto y nunca es repetido; la apreciación sensorial es diferente según se esté hambriento o satisfecho, cansado o no; varía de la noche a la mañana y sobre todo según la época de la vida; iii) Dentro de cada conciencia personal el pensamiento es sensiblemente continuo, esto significa que incluso cuando haya una interrupción, la conciencia se siente después formando un continuo con la conciencia anterior, por esto, al ser una corriente continua no se le puede entender como un articulado, sino que como un río; iv) La corriente de conciencia es selectiva, esto es, la conciencia siempre tendrá una predilección por un objeto sobre otro, admitiendo y rechazando en tanto piensa.
  3. El Yo: Mi yo total se manifiesta como si fuera doble. el yo conocedor (ego puro) y el yo como conocido (el mí o ego empírico). El yo conocedor se forma con sus posesiones o propiedades; el yo conocido la suma total de cuánto puede llamar suyo. Uno es de carácter material, el otro es de carácter social. Por su parte, el yo como conocedor o simplemente yo es el sustrato de toda referencia de los estados de conciencia, es lo permanente, lo que hace que un hombre sea él mismo desde que nace hasta que muere, a pesar de todos los cambios del mí.
  4. Las series espontáneas: En el pensamiento de James aborda el fluir del pensamiento y distingue la sucesión o series espontáneas del pensamiento e ideación y el pensamiento voluntario, estas series siguen una ley de asociación: cuando dos procesos cerebrales elementales han actuado conjuntamente o en sucesión inmediata, al reaparecer uno tiende a propagar su excitación al otro.
  5. Las sucesiones voluntarias: Esta se define como el flujo de las ideas se guía no por el proceso de sugestión de un objeto por otro, sino por un interés general que en un principio se apodera de la mente y que es voluntario.
  6. La emoción: James identificó dos tipos de emoción, unas más rudas (cuyos efectos son más intensos como el amor, la ira, miedo, odio, alegría, vergüenza y orgullos) y otras más sutiles (cuyas reacciones son menos intensos en el organismo como los sentimientos morales, intelectuales y estéticos). Su enfoque de la emoción se basa en las rudas, ya que estas terminan manifestándose en el comportamiento y expresión corporal, siguiendo a James lo primero es la percepción mental del hecho excitante y a continuación sobreviene la expresión corporal determinada por la emoción.

Es por esto que para James;

  1. Suprimiendo los síntomas corporales la emoción desaparece o queda reducida a un estado de percepción neutro.
  2. En caso de ponerse en juego la complicada gama de músculos y vísceras propios a una emoción, esta emoción se manifestaría. Ejemplo vivo son los actores.
  3. De acuerdo con la clase de elementos fisiológicos incluidos en el juego, así será la emoción.

El psicoanálisis por su parte es una escuela de pensamiento psicológico que se originó en Austria a fines del siglo XIX y cuyo mayor representante fue Sigmund Freud. Se basó en el estudio de casos y su objeto de estudio y análisis fue el inconsciente.

psicoanalisis

Entre sus principales postulados encontramos:

  1. Estudios sobre la histeria: Según el pensamiento de Freud, los síntomas histéricos eran manifestaciones de una experiencia psíquica traumática y reprimida, sin causas fisiológicas.
  2. Interpretación de los sueños: Freud busca descubrir el inconsciente porque en eso se fundamenta la psicoterapia, los sueños entonces manifiestan deseos sexuales reprimidos-
  3. Psicopatología de la vida cotidiana: Según esto -desliz freudiano-, actos en la vida cotidiana, lapsus lingüísticos, olvidos, accidentes, son expresiones del inconsciente que se manifiesta.
  4. El Ello, el Yo y el superyó: Freud divide el aparato psíquico en tres cualidades cuya relación dinámica expresa la naturaleza de la vida psíquica de cada individuo y su grado de normalidad.
  5. Vida Sexual: En su obra Tres ensayos sobre la vida sexual (1905), Freud explica la relación entre instinto sexual-neurosis. En el primer ensayo trata sobre las desviaciones sexuales (perversiones), en el segundo describe la sexualidad en el niño y las etapas del desarrollo de la sexualidad infantil, y en el tercero se refiere a las transformaciones de la pubertad.

Una de las principales diferencias del psicoanálisis con el resto de las corrientes psicológicas que hasta ese punto se habían desarrollado, es que se enfoca en el inconsciente (a diferencia de Wuldt), y tiene un especial interés en impulsos instintivos, que únicamente pueden ser calificados de sexuales, los cuales desempeñan un importante papel en la causa de enfermedades nerviosas y psíquicas.

No sigue el método científico, su método es sumamente controversial y carecen de evidencia empírica como efectividad y certeza. 

A mediados del siglo XX se desarrolla en Estados Unidos una nueva corriente, el Conductismo. Esta tuvo una elevada repercusión. Sus autores más representativos fueron John B. Watson y Burrhus Skinner. Su método de investigación era la observación y experimentación. Su objeto de estudio era la conducta observable, en este aspecto abandonan el enfoque vinculado al estudio de los procesos mentales dada la imposibilidad de materializarlos y así estudiarlos de manera científica. Consideran que la psicología para poder denominarse ciencia sólo debe dedicarse al estudio de la conducta observable.

Psicologia_Conductista

El conductismo se contrapone al estructuralismo para quienes lo importante era estudiar la estructura de la mente, y en este sentido se hacen de principios de los funcionalistas según los cuales la mente debía contemplarse en su dimensión funcional, como instrumento de adaptación del organismo al ambiente, cuya dimensión se expresa en la conducta.

Los conductistas comprenden que la introspección ha fracasado como forma de entender, comprender y alcanzar la conciencia, su objetivo entonces es alcanzar conducta como objeto adecuado. Por ende, la psicología debe enfocarse en el análisis y estudio del estímulo para predecir y controlar (provocar o evitar) un cierto tipo de respuesta que sea útil (pragmatismo).

Se puede indicar que la mayor contribución a la psicología por parte de los conductistas fue su afán por hacer de la psicología una ciencia objetiva. Mediante su desarrollo la psicología estimuló su análisis con técnicas objetivas y logró conclusiones, las cuales se extendieron rápidamente a los campos de psicología infantil, animal y patológica. Sin embargo, al restringir la psicología a la conducta, se tuvo que simplificar la misma, fracasando en muchos aspectos al ser una teoría sin sustento científico.

Finalmente, uno de los aportes más recientes al campo de la psicología es el cognitivismo. Dentro de esta corriente tenemos a muchos referentes, pero destacados son Jean Piaget y Donald Broadbent. Su método de investigación es tanto la observación como la experimentación, su objeto de estudio son los procesos cognitivos básicos implicados en la recepción, el almacenamiento, la interpretación y la salida de la información. Y así, con sus aportes e investigaciones permitirán entrar de nuevo a los “procesos mentales” en la definición de psicología como ciencia.

cognitivista

Se pueden destacar los siguientes aportes de Piaget;

En primer lugar, cabe mencionar que enfoca el problema del conocimiento desde la biología y concibió la razón humana como una prolongación de las funciones básicas de la asimilación y la acomodación. La psicología por lo tanto, se encontraba entre la biología y la teoría del conocimiento.

Su enfoque se basa en el desarrollo intelectual, considerándolo como un proceso de equilibración o aumento del equilibrio en las relaciones con el medio ambiente, en el que se consideran diferentes fases cualitativas.

El niño nace con estructuras físicas hereditarias, como el sistema nervioso; hereda los reflejos que dan origen a las primeras estructuras de la inteligencia cuando son modificados por la experiencia. En este sentido, la maduración biológica, la interacción con el medio ambiente (físico y social) y la tendencia al equilibrio, establecerían los factores básicos del desarrollo intelectual.

Según Piaget, la inteligencia se vincula con las funciones biológicas de organización y la adaptación, las cuales se mantenían invariables durante el desarrollo y eran comunes a todas las especies. Así, la organización tiene un nexo con la interrelación de todas las operaciones intelectuales dando como resultado las estructuras de conjunto que caracterizaban las etapas de desarrollo evolutivo. Por su parte, la adaptación implicaba dos funciones, asimilación y acomodación. Mediante la asimilación los objetos físicos se convierten en parte del individuo (como sucede con la digestión de alimentos). La acomodación supone la transformación de las estructuras con el objetivo de vencer las resistencias del medio ambiente (por ejemplo, el estómago se adapta conforme el niño va ingiriendo alimentos sólidos).

Piaget también concibe cuatro etapas del desarrollo cognitivo.

  1. La etapa sensoriomotora (0-2 años). En esta etapa el niño aún no es capaz de pensar, pero sus acciones muestran cierto orden de coherencia. La inteligencia sensoriomotora tiene su origen en los primitivos reflejos de chupar, sujetar, llorar, balbucear, moverse, etc. Esta etapa incluye diferentes estados internos en los que el niño va desarrollándose paulatinamente.
  2. Etapa preoperatoria (2-7 años). La representación simbólica inicia con la imitación diferida y los juegos simbólicos. La imitación diferida origina los primeros símbolos representativos de las cosas, por ejemplo cuando un niño observa a otro con un rabieta y al siguiente día la repite varias veces para representar la acción contemplada. Ésta le permite al niño modificar su comportamiento para acomodarlo a la conducta de otras personas o cosas, pero al mismo tiempo, supone una asimilación del objeto a los esquemas propios; la imitación es un símbolo personal, a diferencia del lenguaje, que es de índole social. El juego simbólico por su parte, permite al niño asimilar al mundo a su yo, por ejemplo al jugar a dormir utilizando ropa de sus padres como almohada. Mientras en la imitación prevalecía la acomodación, con el juego simbólico prevalece la asimilación. El lenguaje surge durante esta etapa como una representación de los símbolos
  3. Etapa de las operaciones concretas (7-12 años). Aunque en la etapa anterior había representaciones internas, éstas no eran operativas. Operaciones tales como la reversibilidad son las desarrolladas durante esta etapa (por ejemplo la adición de dos objetos puede ser compensada por la operación inversa de restar). Las principales operaciones de esta fase son la seriación, la clasificación y el número. La seriación consiste en ordenar objetos según patrones comprensibles, la clasificación incluye la noción de una colección de cosas y la relación lógica de inclusión, y el número es el resultado de la unión entre seriación y clasificación.
  4. Etapa de las operaciones formales (12-15 años): Durante esta etapa, el adolescente prescinde de los objetos concretos; adquiere la capacidad de compensar mentalmente todas las transformaciones posibles. Las estructuras cognitivas alcanzan un alto grado de equilibrio, lo que significa que pueden ejecutar más compensaciones con un número mayor de objetos, son capaces de analizar y desarrollar hipótesis sobre diversas posibilidades.

Piaget a su vez reconoció tres tipos de conocimientos.

  1. El conocimiento físico: este se adquiere del conocimiento de su entorno físico, su fuente se encuentra en los objetos (dureza, rugosidad, sonido que produce, sabor, olor, color, etc.)
  2. El conocimiento lógico-matemático: Conocimiento que no existe per se en la sociedad. Su fuente está en está en el sujeto y éste la construye por abstracción reflexiva uniendo la lógica con la matemática.
  3. El conocimiento social: Se puede dividir en convencional y no convencional. El convencional es el resultado del consenso de un grupo social, su fuente está en otros (amigos, padres, maestros, etc.); el no convencional se refiere a nociones sociales, y el sujeto las construye y se apropia de él, por ejemplo la noción “rico-pobre”.

Dentro de los planteamientos de la corriente cognitivista es importante resaltar el aporte de Lev Semionovitch Vigotsky, psicólogo soviético, uno de los más importantes impulsores de la psicología del desarrollo, y fundador de la psicología histórico cultural, además de un claro precursor de la neuropsicología soviética. Sus aportes son reconocidos dentro de la corriente cognitivista pues, a pesar de las diferencias, su obra y estudios comparten elementos clave con el resto de psicólogos enmarcados dentro de esta escuela.

Lev-Vygotsky

Dentro de sus principales fundamentos teóricos podemos mencionar:

En primer lugar, se debe mencionar que Vigotsky se encuentra sumamente influenciado por el materialismo dialéctico, lo que se representa de forma clara en sus concepciones teóricas y metodológicas.

El núcleo teórico de su paradigma está compuesto por los siguientes temas:

  1. La tesis de que las funciones solamente pueden comprenderse por medio de la actividad instrumental mediada (uso de instrumentos)
  2. Las funciones psicológicas superiores se originan y desarrollan solo en el ámbito de las relaciones organizadas social y culturalmente
  3. Las funciones psicológicas superiores no pueden estudiarse como unidades fosilizadas, sino que a través de la aplicación de un análisis genético

Actividad Instrumental Mediada

Vigotsky considera que el problema epistemológico de la relación entre el sujeto y el objeto de conocimiento se soluciona con una exposición interaccionista dialéctico, esta relación de indisociación, de interacción y de transformación correlativa comenzada por la actividad mediada del sujeto, en este sentido, la relación sujeto – objeto que para otros paradigmas era bipolar se convierte en un triángulo con tres vértices que representan al sujeto, al objeto y los artefactos o instrumentos socioculturales, relación a su vez abierta a los procesos de influencia de un grupo socioculturalmente determinado.

Dentro del planteamiento de Vigotsky, intervienen dos formas de mediación social, por una parte la intervención del contexto sociocultural en sentido amplio, y por otra los artefactos socioculturales que usa el sujeto cuando conoce al objeto. Es entonces, el medio sociocultural el que pasa a tener un papel esencial y determinante en el desarrollo del psiquismo del sujeto, sin embargo no es un determinismo rígido, ya que el sujeto activamente reconstruye esta influencia. Vigotsky rompe con tradiciones psicológicas y filosóficas que entienden la actividad del sujeto como una pura adaptación individual y biológica, en su lugar acepta la actividad del sujeto como una práctica social mediada por artefactos y por condiciones histórico-culturales.

Esta actividad instrumental mediada se desenvuelve con un sujeto que al interactuar con el objeto usa dos herramientas socioculturales, las herramientas y los signos. La primera produce cambios en los objetos, por tanto están externamente orientadas, mientras que los signos producen cambios en los sujetos que realizan la actividad, es decir están orientadas internamente.

Esta mediación era central en su obra y, según sus propias palabras, fundamental en la investigación psicológica.

Es por lo anterior que Vigotsky se interesa en el análisis de instrumentos psicológicos o signos en las funciones psicológicas superiores y en la conciencia. Entre estos cabe mencionar las mnemotecnias, los símbolos algebraicos, las notas musicales, los sistemas de comunicación de diferente tipo, el lenguaje verbal y no verbal. Estos signos sirven para regular la interacción del sujeto con el objeto físico, así como también su propia conducta y la de los demás.

Funciones Psicológicas Superiores

En la evolución psicológica existen dos líneas de desarrollo, una ‘natural’ y la otra ‘cultural o social’. La natural se refiere a las funciones psicológicas inferiores, comunes en animales y humanos, en cambio con el proceso de mediación cultural, gracias a las actividades mediatizadas por instrumentos (especialmente el lenguaje y el trabajo) en prácticas colectivas, se originan las funciones psicológicas superiores, que son específicamente humanas.

Las funciones psicológicas superiores no deben considerarse como una simple prolongación de las inferiores, estas últimas son un elemento sine qua non para el desarrollo de las superiores, pero no son suficiente para su constitución y desarrollo. Lo verdaderamente determinante son las condiciones socioculturales en las que se desarrollan en tanto que el sujeto, miembro de la cultura utiliza distintos mediadores en situaciones de aprendizaje compartido.

Análisis Genético

Vigotsky consideraba que para estudiar correctamente las funciones psicológicas superiores, se debía investigar su proceso de constitución en la historia. Este estudio histórico implicaba aplicar las categorías de desarrollo a la investigación de los fenómenos, esto es, estudiar en movimiento. Dentro de en una investigación se debe abarcar el proceso de desarrollo de algún fenómeno en todas sus fases y cambios, desde que surge hasta que desaparece, ello implica poner de manifiesto su naturaleza, conocer su esencia, ya que sólo en movimiento demuestra el cuerpo que existe. La investigación histórica de la conducta no es un complemento, sino que constituye su fundamento.

Dentro de este desarrollo interviene cuatro dominios evolutivos.

  • Domino Filogenético: Evolución filogenética del hombre como especia
  • Dominio histórico: Desarrollo histórico cultural del ser humano
  • Dominio ontogénico: Desarrollo personal de cada persona
  • Dominio microgénico: Desarrollo de una función u operación psicológica en situaciones experimentales

Dentro de su vida, Vigotsky solo tuvo tiempo para estudiar el dominio ontogénico. Para Vigotsky cada dominio está gobernado por leyes específicas, lo que hacía falta desde su punto de vista, era encontrar una explicación de cómo se relacionan estos principios.

Zona de Desarrollo Próximo

Puesto que Vigotsky resalta la importancia Zona De Desarrollo Próximo (ZPD).Toda persona se mueve en dos dimensiones, lo que es capaz de hacer en el momento definido, y lo que no está preparado de hacer porque todavía no lo ha hecho, entre ambas dimensiones se encuentra el ZDP. Por lo tanto, aplicado en la pedagogía, podemos distinguir entre lo que los alumnos ya saben realizar y lo que todavía no están preparados para aprender porque es difícil todavía, entre ambos supuestos se encuentra la ZDP que es lo que podrán hacer si se le orienta y educa.

Vigotsky usa la ZPD en dos sentidos, por una parte, el educativo (enseñanza y aprendizaje) y psicológico, y por otra la evolución del desarrollo cognitivo, a través del cual supera las limitaciones de los instrumentos de evaluación estática que, según su impresión, sólo permiten valorar parcialmente el desarrollo de los sujetos, puesto que se centran en determinar los productos acabados del desarrollo y no los que están en proceso de evolución.

El aporte de Vigotsky es considerado uno de los pilares dentro de la psicología cognitiva, pues a pesar de sus diferencias con otros autores, lo importante son los pilares que conforman sus encuentros y similitudes dentro de la que se destacan:

  1. Niegan la introspección como método para alcanzar el conocimiento científico, alejándose de la tradición fenomenológica
  2. Niegan la proposición conductista de la mente que no puede ser estudiada debido a la imposibilidad de un acercamiento a través del método científico en contraste hace uso de procesos mentales para explicar la conducta
  3. Su enfoque de estudio y aplicación también es coincidente al momento de centrarse en la resolución de problemas, el razonamiento (inductivo, deductivo, abductivo, analógico), la percepción, la toma de decisiones y la adquisición lingüística

Bien, habiendo esbozado grosso modo los principales pilares de la psicología desde su nacimiento como ciencia social, me queda referirme al asunto principal que trabaja este artículo, el aporte de Marx a la psicología.

Partamos con la pregunta, ¿existe una psicología en Marx?

Esta pregunta es difícil de responder pues la obra de Marx se asume fácilmente en los campos de filosofía, política, economía e historia, ¿pero hay trabajos de Marx relacionados a la psicología? A priori se podría decir que no, ya que como he mencionado, su obra se enfoca en las ciencias sociales mencionadas, pero sí que existe un desarrollo de la teoría psicológica observando dos orillas, una macro, y una micro.

De modo macro, y entendiendo el materialismo histórico y aplicándolo a la sociedad como foco de nuestro análisis y estudio, se entiende que una sociedad no se organiza política, ideológica y socialmente de modo azaroso, sino que tales estructuras que generan cohesión y orden tienen detrás una razón eminentemente materialista enmarcada en la historia. El desarrollo de las fuerzas productivas genera una estructura económica determinada, y esta a su vez termina reflejándose en una superestructura ad hoc (ideología, religión, valores, sistema político, entre otros), entonces, si decimos que el ser humano nace, se cría y se desarrolla en un contexto determinado, y que a la vez su identidad como persona no solo depende de elementos y factores fisiológicos, idealistas y abstractos sino que de un aporte social que asimila, configura, transmuta, entiende, comprende y hasta moldea para adaptarse al entorno, se podría asumir que, si su personalidad depende en buena medida de la sociedad y familia en la que le tocó desarrollarse, entonces claramente el materialismo histórico sí plantea un enfoque válido en la psicología.

Por otra parte, de modo micro se puede leer en diferentes obras de Marx su propio pensar sobre la psicología dentro del capitalismo, aunque en realidad esto es más complejo;

Como ya se ha mencionado, no puede entenderse una psicología en Marx sin el materialismo sobre el sujeto humano (tal y como décadas después de su obra haría Vigotsky). Esta vendría a ser una reacción de Marx contra las concepciones del humano como sujeto concreto y real en el mundo abstracto de la economía liberal y la concepción hegeliana. Esto nos lleva a que la primera premisa en Marx es que lo consciente, lo mental o lo intelectual, se ve precedido, fundamentado y constituido por lo material, por lo existencial y lo social. Pero esto no es un determinismo cuadrado y absoluto, ya con 17 años el joven Marx reconoce que la naturaleza física puede interponerse en las decisiones del mismo modo que las relaciones sociales se encargan de decidir por nosotros.

Marx y Engels conciben las representaciones, los pensamientos, el comercio espiritual de los hombres como emanación directa de su comportamiento material en la economía y en la historia.

En este sentido, la psicología en Marx es materialista, lo cual evidencia un carácter monista al disolver el psiquismo en el lenguaje, en las relaciones sociales, en las fuerzas de producción y en otros aspectos determinantes inherentes a la vida material, punto fundamental que décadas después asumirían los psicólogos de la corriente cognitivista.

Lo anterior lleva a que Marx critique la psicología vigente en su era, la cual hace abstracción del exterior material cayendo en un idealismo según el cual el psiquismo parece determinar la existencia, lo determinante se confunde con lo determinado y se forman ideas por cosas reales.

La psicología en Marx reconoce una carga clasista dominante, pero además reconoce el aspecto histórico de la determinación material del psiquismo, esta determinación proviene de la historia.

Marx ve en lo vivido y lo sentido, una carga formada en el pasado, el mundo real y la existencia humana, la economía y la sociedad, las fuerzas y relaciones de producción, la dominación de clase y los demás factores determinantes del psiquismo provienen de una trama histórica que los entrelaza.

Es por esto que el psiquismo no solo viene definido por las relaciones sociales con los contemporáneos, sino que también con los antepasados que de algún modo demuestran una relación de distintas generaciones entre individuos. Estos antepasados siguen presentes en nosotros, el pasado está en nosotros, lo habitamos y nos determina. Marx en este punto no se refería a un suelo natural intertemporal sino en una sedimentación histórica de períodos anteriores. Esto es, una suma de fuerzas productivas y relaciones sociales con las que cada individuo y sociedad se encuentra con algo dado y construido en la historia.

Para Marx es en el mundo donde se gestan los objetos que la psiquis interioriza, por eso, a pesar de que estas relaciones sociales operen en el interior de cada persona, es en el mundo real desde donde la psicología recibe su influencia, de aquí provienen los instintos económicos, y es que el dinero genera una sed insaciable de riqueza la cual se origina en una contradicción del dinero que surge de su característica cualitativamente ilimitada -porque lo puede comprar todo- pero cuantitativamente limitada -porque nunca se tiene lo suficiente para comprar todo-. Esta contradicción lleva a que el sujeto desee tener más para superar su escasez cuantitativa y concretar su potencial cualitativo.

Esto es lo que lleva a que socialmente se perfile al capitalista como alguien solvente, a quien se le puede prestar dinero, no ahorra, sino que gasta más para ganar más. Así, a diferencia del señor feudal por su derroche bienintencionado, este nuevo rico está caracterizado por la más sucia avaricia.

El capitalista está dominado por su capital, por su fortuna, por sus posesiones que ocupan el meollo de sus pensamientos y sentimientos. Esto justifica, dentro de la psicología en Marx, la relación posesiva con las cosas, las posesiones económicas y la propiedad privada. En este sentido el joven Marx observa que la propiedad privada nos lleva a pensar que un objeto es nuestro solo cuando es inmediatamente poseído. Esto es la propiedad privada, una posesión que priva al resto de su uso excluyendo también cualquier tipo de mediación colectiva, es este el único modo de sentir que poseemos un objeto.

El propietario confunde su propio ser con su propiedad, el propietario pasa a ser su propia propiedad, así en la economía la persona es solo solo la personificación de su propiedad.

En cierto sentido, es la categoría económica la que trabaja con la fuerza de los sujetos, la que rige hacen y se representa en lo que piensan y sienten.

Es aquí donde la psicología en Marx no puede entender el psiquismo de una persona sin entender la economía y su posición en la misma.

La conciencia de un capitalista no es el de una persona que ha adquirido capital, sino del capital personificado en una persona, que se hace de voluntad y personificación en la misma. El psiquismo de un capitalista es el del capital.

La esencia del trabajador es vital en la economía, a diferencia del capitalista, pero en el capitalismo es el trabajo el que da lugar a la existencia del capital, y esto lleva a que esa esencia generada en el trabajo sea acaparada por quienes poseen el mundo objetivo, apartándose de la existencia física de los trabajadores, quienes la generan con su arduo trabajo.

En el capitalismo la existencia trabajadora pierde toda su esencia humana y solo sirve para mantenerse sobrevivir, su actividad no es una realización de su esencia humana, sino un medio para poder existir.

Este moderno obrero se diferencia del antiguo artesano que se exteriorizaba en el producto. Este antiguo artesano aún conservaba todas las funciones que luego, con el capitalismo, se disociarían entre el trabajo mental, el trabajo físico, y la vigilancia del mismo cerebro. El antiguo trabajador era dueño de sus herramientas, proyectaba lo que forjaba con sus manos y mente, en cambio el obrero produce algo ideado, planificado y controlado por otros.

El trabajador además ha perdido el saber, la pericia y la habilidad de los viejos oficios, este saber ya no radica en la habilidad de los trabajadores, sino que en la tecnología e ingenieros, cada trabajador se dedica ahora a una etapa simple dentro de un ciclo complicado de la producción. En lugar de solitarios artesanos, hay un organismo social en el que trabajadores organizados cumplen funciones parciales encadenadas.

Además del carácter anterior del trabajo en el capitalismo -individualizado, sin energía intelectual ni vitalidad existencia-, este trabajo se caracteriza por su total subordinación al sistema capitalista y a sus medios productivos. Esto es, el trabajo es un elemento del capital, es una herramienta que forma parte del proceso empresarial capitalista.

En la psicología de Marx, así como este capital cobra conciencia a través de los capitalistas, adquiere su fuerza vital a través de los trabajadores.

Así como Marx concibe las relaciones sociales del capitalismo como las relaciones entre capitalistas y trabajadores en términos de dos caras en términos de un mismo sistema. Es en esta relación social donde radica el psiquismo en Marx. Hablamos de una relación constante con otros a través de lo que pienso y siento.

Si el psiquismo personal se origina en las relaciones sociales, este surge en la esfera sexual y familiar. La procreación, la relación padre – hijos, hombre y mujer, es el inicio de esta relación social.

A su vez, es en la relación sexual del hombre con la mujer, el primer encuentro inmediato, directo y necesario del hombre con el hombre. Inmediato porque requiere de intimidad, natural porque permite la reproducción de la especie, y necesario porque sin esta no existiría la humanidad.

De esta relación se desarrollan las relaciones sociales transmutándose a las formas que la historia nos ha presentado (tribales, feudales, esclavistas, asiáticas, alodiales, capitalistas)

Si el dinero se interpone en las relaciones de las personas, ya no existe ninguna relación comunitaria en el mercado donde vive la sociedad. Esta sociedad consiste en individuos separados y competitivos que luchan por alcanzar objetivos y metas. Quizás esta tendencia individualista sea anterior al capitalismo, pero la burguesía ha desgarrado las ligaduras feudales ahogando en el acto el fervor religioso, el entusiasmo caballeresco y el sentimentalismo del pequeño burgués.

La burguesía capitalista impone así su individualismo como único modelo de humanidad. Su psiquismo, se hace pasar por la psiquis de la humanidad.

La esencia colectiva de la psicología no excluye su esencia individual que la distingue de cualquier otro sujeto, al cuestionar la ahistoricidad y universalidad de la psicología burguesa, Marx no solo reivindica la particularidad histórica y sociocultural, sino que acepta el carácter individualizado de cada sujeto.

Marx entiende que las necesidades operan como una construcción social que se introduce en la profundidad de la psiquis de las personas, en este sentido Marx además de enfrentarse al individualismo, se resiste siempre a la tentación del naturalismo que lo reduce todo a la biología y la fisiología. Cierto es que Marx admite que existen necesidades fisiológicas como la alimentación, el vestido, la vivienda, el sueño, entre otros, a su vez estas necesidades naturales en su modo y volumen de satisfacción son un producto social e histórico que depende en gran medida del nivel de cultura de un país y de hábitos y exigencias de la población. A la vez, la historia, la cultura y la sociedad determinarán el modo cuantitativo y cualitativo de lo que necesitamos por naturaleza.

Estas necesidades naturales entonces no son tan naturales como parecen, con ello también Marx entiende que las necesidades espirituales y culturales cuyo número y extensión dependen del nivel general de cultura. Es por esto que una sociedad con un cierto grado de desarrollo va a necesitar mayor conocimiento del mundo y de sí mismos que sociedades más primitivas las cuales lo asumirían como algo superfluo.

Desde esta perspectiva psicológica el sistema genera necesidades: nuevos objetos para los sujetos a la vez que nuevos sujetos para estos objetos, en este sentido la publicidad genera -como cualquier otro dispositivo ideológico análogo- nuevas subjetividades.

Si el dinero domina los objetos mercantilizados que domina a los sujetos necesitados, los sujetos se tornan objetos de los objetos mientras que los objetos interpretan papeles subjetivos, dándose así una subjetivación de las mercancías.

Estas mercancías, fetichizadas, parece que poseen personalidad y voluntad propia produciéndose la fetichización de las mercancías, la cual según Marx es una creencia cuasi religiosa en el que objetos humanos semejan seres dotados de vida y existencia propia e independiente relacionados entre sí y con los hombres.

Este fetichismo se impregna en dos efectos indisociables entre sí; por un lado en la socialización de los objetos, una relación social intermediada por los objetos, donde estos últimos la establecen; y por otro lado la materialización de lo social, esto es -según Marx- el carácter social del trabajo se presenta como un carácter material de los propios productos de su trabajo, lo que implica que esta sociedad los objetos fetichizados que se relacionan entre sí a través de los sujetos en lugar de que sean los sujetos quienes se relacionan entre sí a través de los objetos.

El resultado final es el quid pro quo en el que la relación social concreta pasa a tener la forma de relaciones materiales entre objetos físicamente metafísicos.

El carácter fetichista de las mercancías reviste las condiciones y relaciones sociales de un carácter material, los sujetos al equiparar valores de cambio en el mercado, lo que hacen en realidad es equiparar valores de trabajo, lo que sucede entonces es que estos sujetos ignoran esta realidad, solo ven mercancías intercambiadas. En la psicología de Marx, las mercancías adquieren una vida porque los trabajadores se han dejado su vida al producirlas.

En este proceso de pérdida frente a las mercancías, se genera la enajenación, proceso que tiene una vital importancia con el fetichismo. Y es que estas mercancías al ser consumidas parecen devolver la subjetividad y humanidad que se perdió al producirlas. El enajenado es quien ha perdido aquello que cree que encontrará en lo fetichizado. En otras palabras, en tanto haya mercancías fetichizadas, hay sujetos enajenados, y viceversa.

Esta enajenación se inicia en el trabajo que es ajeno a los trabajadores, quienes, solo producen para otro, que no les es propio, que no les sirve para realizarse y que solo se valora como un medio para subsistir. Así, para poder sobrevivir los trabajadores se enajenan en el trabajo, se dejan despojar de su vida en un trabajo ajeno poseído por otro. Esto no acaba aquí, una vez enajenado en su trabajo, el sujeto se enajena en el producto toda vez que el trabajo se convierte en producto y toda la vida que ha prestado al objeto se le presenta como poder independiente frente a él, una riqueza que aumenta independiente de él, y por ende, en el proceso él se ve empobrecido. Esta disyuntiva genera que la riqueza del mundo de las cosas crece en directa relación con la pobreza humana, esta enajenación de la humanidad hace extraños al hombre su propio cuerpo y su esencia espiritual, su esencia humana. Esta deshumanización conlleva a una desocialización, una enajenación del hombre respecto al hombre, al perderse como ser social el sujeto consuma su pérdida como ser humano, pues la humanidad en Marx solo existe como sociabilidad. Tras este proceso, solo queda un objeto asocial, inhumano e inerte.

A este punto la enajenación hace una distinción clara entre la experiencia de la clase propietaria con la clase proletaria. La primera se complace en su situación, se siente sólida y sabe que en la enajenación se encuentra su poder, mientras que la segunda se siente aniquilada en la pérdida de su esencia y se siente impotente. La enajenación entonces, quita el poder a unos y se los entrega a otros; a la vez, la diferente posición en este proceso de enajenación genera diferentes resultados: los sujetos de la clase propietaria en conocimiento de esta enajenación, la goza a la vez que en su conocimiento también se autoengaña justificándola mediante estereotipos, prejuicios, banalidades y otras expresiones; los explotados en cambio a pesar de no saber tanto, tienen algo más valioso, la experiencia misma de la enajenación viva.

Entonces, en Marx encontramos una crítica constante a la psicología dominante. Esto se inicia por el idealismo impregnado mediante la dominación social ideológica, la que, por más abstracta que sea, no deja de intervenir en momentos claves de dominación. Si la psicología es idealista -al abstraer la mente humana de la realidad material y social- las contradicciones reales de explotación pasan a ser dilemas “mente – cuerpo”, esto significa que estudiar la mente separada del entorno, de su contexto, de la historia y las condiciones sociales y materiales (representación de la dualidad explotador – explotado, trabajo mental – trabajo físico, mente – cuerpo) exige una psicología que se origina en esta dominación de clase, que estudie la mente de aquellos que dominan, esto significa que su objeto emerge entre quienes forman parte de la clase dominante y así pueden abstraer su actividad psíquica-intelectual del trabajo físico manual realizado por aquellos dominados que les obedecen, la psicología es la ciencia del psiquismo de la clase dominante.

Habiendo revisado los principales puntos que Marx esboza, ¿es posible asumir la importancia del aporte marxista en psicología, así como se ha visto que también sucede en el resto de las ciencias sociales?

Sí, en primer término porque ya el joven Marx había visto lo que las corrientes científicas de la psicología en las postrimerías del siglo XIX todavía no asimilaban: que la mente no se puede comprender sin la importante influencia del mundo material que rodea a cada persona, un mundo material configurado -como se ha analizado con otras ciencias sociales- por las relaciones sociales entre personas mediadas por cosas. De este modo, a la psicología le tomó más o menos 50 o 60 años en poder asumir que la mente no es algo solamente abstracto que se debe entender por sí sola bajo engorrosos esquemas incomprensibles bajo un método científico (como planteaban los estructuralistas), o limitarse a solo estudiar conductas (como el funcionalismo o el conductismo), de este modo, la psicología tendría que esperar al surgimiento de la escuela cognitiva para terminar de consolidar esta visión.

En segundo término, condensando de un modo radical toda su teoría sobre la psiquis humana podemos indicar que, la psiquis de las personas no puede desentenderse ni abstraerse de las condiciones materiales marcadas por las relaciones sociales que en nuestro caso son capitalistas, esto sin ignorar que existe una base biológica y personal en cada uno de nosotros, debemos reconocer que la psicología humana es un reflejo personalizado y adaptado de las relaciones sociales de producción, y por ende al ser parte de la realidad objetiva, tiene una fuerte carga histórica que opera como sedimento sociocultural, lo que dentro del contexto capitalista, caracteriza nuestra psiquis por fluir en un mundo polarizado, individualista y fetichista, donde las clases sociales se contraponen y fundamentalmente, una explota a otra, esta esencia inmanente termina invadiendo la mente de cada persona, y en el caso de los capitalistas, los transmuta en una versión corpórea del capital, y en el caso de los proletarios, viven en un proceso laboral de enajenación cuyo único objetivo es subsistir -según los patrones de necesidades gestados- que conlleva una incapacidad para su realización como personas, seres sociales y humanos con la miseria económica y/o moral como resultado.

En consecuencia, si observamos el comportamiento actual de personas de diferentes edades, clases sociales y orígenes nacionales, un psicólogo marxista debiese ser capaz de comprender en ellos, el porqué del consumismo, de la frivolidad, el individualismo, las perspectivas sobre el futuro, y desde un punto de vista más patológico, las crisis de ansiedad, depresiones, distimias, duelos, niños revoltosos –supuestamente hiperactivos–, fatigas y algias variadas, hipocondrías, disfunciones sexuales, alteraciones de la personalidad, adicciones de todo tipo, anorexias y bulimias, vigorexias, dismorfofobias, aislamientos e inhibiciones sociales, adolescentes problemáticos. Todos y cada uno de estos no solo se pueden, además se deben entender desde una realidad materialista histórica. Basta tan solo con que le echemos un ojo a la moderna sociedad imperante en los países desarrollados: sociedades que, con todas sus ganancias fruto de una economía más enriquecida que el resto, con un nivel y una calidad de vida más elevada, no dejan de vivir enmarcadas en el capitalismo, lo que implica explotación, individualismo, competencia (a nivel de empresa, de trabajadores, de hombres, de mujeres, de adolescentes por alcanzar un puesto en la universidad, y de niños en búsqueda de buenos resultados académicos o incluso superar a otros niños en una partida de un juego en un smartphone); estas sociedades conforme se han enriquecido, han incrementado su esencia capitalista, han profundizado las relaciones sociales mediadas por el capital, han visto aumentar sus necesidades e incluso el nivel de enajenación no se ha reducido, y no es posible que se reduzca, porque aun cuando sus trabajos en horas por año sea inferior y sus salarios sean bastante superiores, no terminan de superar este ciclo de “trabajar para vivir”, ¿resultado? Un incremento en las patologías mentales, especialmente marcado en familias de rentas menores.

Solo para citar ciertos datos,

Las personas de clases desfavorecidas tienen un 40% más de trastornos mentales

https://www.20minutos.es/noticia/2323109/0/personas-desfavorecidas/trastornos-mentales/tratamientos-refinement/

La pobreza quintuplica el riesgo de sufrir un trastorno mental infantil

https://elpais.com/diario/2010/04/23/catalunya/1271984840_850215.html

Es más, la misma OMS también lo reconoce,

Al mismo tiempo, la inseguridad, un bajo nivel educacional, la vivienda inadecuada y la subnutrición han sido reconocidos como factores asociados con los “trastornos mentales comunes”. Existe evidencia científica que la depresión prevalece de 1,5 a 2 veces más entre las personas de bajos ingresos de la población. La pobreza puede entonces considerarse un determinante importante de los trastornos mentales, y viceversa

(…)

Las personas desempleadas y aquellas que no logran empleo tienen más síntomas depresivos que las que encuentran trabajo (Bolton y Oakley, 1987; Kessler et al., 1989; Simon et al., 2000). Más aún, las personas con empleo que perdieron su trabajo tienen un riesgo doble de estar deprimidas que las que mantienen su empleo (Dooley et al., 1994)

https://www.who.int/mental_health/advocacy/en/spanish_final.pdf

Entonces, para ir finalizando este artículo, se puede concluir que la psicología en Marx si bien es cierto no alcanzó un desarrollo tan acabado como sí se vio en historia, economía, política y sociología, claramente hay esbozos que aunque cuantitativamente limitados, son sustanciales en términos cualitativos, el aporte marxista a la psicología no se queda ahí, ya que como hemos visto la obra de Vigotsky también ha sido fundamental en la historia del estudio de la mente humana. Sea como sea, el desarrollo de la psicología ha demostrado que su apoyo en las ciencias naturales -como la psiquiatría- ha sido de vital importancia, así como la asimilación de la mente indisociable del mundo material y social, sin embargo mientras no se asuma que esta sociedad es dominada por relaciones de producción y explotación capitalistas, no se logrará el objetivo final de todo psicólogo marxista: LA MODIFICACIÓN Y MEJORA DE LA PSIQUIS HUMANA REQUIERE SIN EXCEPCIÓN LA MODIFICACIÓN DE LA ESTRUCTURA QUE PERSISTE EN LA SOCIEDAD.



Categorías:Psicología

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: