LA DEMOCRACIA LIBERAL Y CUBA

El presente artículo lo venía pensando escribir hace mucho, exactamente ya no recuerdo desde cuándo, pero a partir de los sucesos que se han venido dando en este mundo a partir del último lustro, me propongo escribirlo.

Los sucesos que deseo citar para iniciar el artículo son:

Donald Trump, elegido presidente de Estados Unidos

http://internacional.elpais.com/internacional/2016/11/09/estados_unidos/1478647677_279555.html

 

España: La Policía reprime duramente a manifestantes que por segundo día rodean el Congreso

http://www.eldinamo.cl/mundo/2012/09/26/espana-la-policia-reprime-duramente-a-manifestantes-que-por-segundo-dia-rodean-el-congreso/

 

Periodista de ABC despedido por negarse a manipular discurso de Raúl Castro

 

http://www.cubadebate.cu/noticias/2013/07/14/periodista-de-abc-despedido-por-negarse-a-manipular-discurso-de-raul-castro/#.WGHokYWcHIU

 

Esto, parecerá confuso con relación al título, pero luego de la muerte de Fidel Castro, líder histórico de la revolución cubana, y habiendo leído y escuchado durante años en medios de comunicación sobre la dictadura en Cuba, sobre el tirano Fidel Castro, y sobre el horrible trato que se ha dado a los DDHH en el país.

Mi posición es la siguiente, el discurso político en la actualidad está dominado por el liberalismo, aunque debilitado, este es el que designa lo aceptable y lo condenable en el nombre de la democracia, todo lo que no forme parte de ese centro es calificado como dictadura, populismo o tiranía. No obstante, esto es un discurso aceptado, y propugnado por las clases capitalistas pues conforme estas, se mantiene legalizado la propiedad capitalista y el sistema instaurado.

LA DEMOCRACIA LIBERAL

 

El sistema político actual en el mundo capitalista se basa en diferentes entidades territoriales administradas por diferentes gobiernos, cada una en teoría, independiente y autónoma del resto. En este conjunto de países, pueden –y de hecho las hay- haber diferentes tipos de gobiernos, pero el sistema liberal es el eje y centro del discurso como máxima expresión del desarrollo político, en otras palabras, un gobierno con un sistema liberal, es un gobierno democrático, ejemplificando la mejor construcción política que el ser humano puede consolidar, todo lo que no coincida con sus preceptos y pilares, no es democrático.

Este sistema se comenzó a configurar desde la revolución francesa. Esa coyuntura significó para el sistema mundo moderno, un cambio sustancial en el modo en que las clases capitalistas gobernaban. Hasta entonces, el sistema político era netamente monárquico, cada país tenía un rey o monarca que explicaba su existencia en razón de la ley divina, el poder que emanaba de Dios directamente, luego de la revolución en cambio, esta idea fue superada y el poder de Dios llegaba directamente al pueblo. Este importante cambio podría significar un enorme retroceso para los capitalistas, ya que, al fin y al cabo, su mayor interés estaba fijado en poder sostener su propiedad y su explotación sobre las clases asalariadas. Si un gobierno que no velara por los intereses capitalistas llegaba al poder, el resultado podría ser nefasto, y es esa incertidumbre lo que configuró las pugnas políticas en Europa y América entre 1815 y 1970.

En un principio, las clases capitalistas se refugiaron en la derecha conservadora. Ese fue el intento impuesto desde 1815, la restauración, donde el común de los gobiernos en Europa buscó reestablecer la situación política antes de 1879. En aquel entonces el liberalismo era enemigo del mainstream. Y se encontraba posicionado en la izquierda, junto con el socialismo y todo movimiento cercano.

El gran cambio vino luego de 1848. Las élites capitalistas europeas terminaron de darse cuenta, como ya lo llevaba haciendo la élite inglesa y norteamericana, que la solución a los problemas no iba de la mano de reimponer un sistema ya objetiva y socialmente caduco, sino que modificar el engranaje completo, pero a través de un modo que sirviera a sus objetivos. Desde entonces el liberalismo pasó de la izquierda al centro, y fue tomado por los capitalistas como el modelo vanguardia del desarrollo político en el sistema.

El gran cambio aplicado se manifestaría en que, desde entonces los dirigentes ya no serían los privilegiados (miembros de la nobleza), desde entonces serían los más aptos, consolidándose la meritocracia, esto, siempre mirando a la democracia como un común denominador, al menos nominalmente. ¿Cómo lograr que la democracia –gobierno del pueblo- conjugue con la meritocracia? ¿Cómo asegurar que todos gobiernen y solo gobiernen los más aptos a la vez? ¿Cómo lograr que la irracionalidad colectiva derive en gobiernos igualmente irracionales? ¿Cómo prevenir que un país caiga en el desorden y el caos del populacho? ¿Cómo evitar que el resentimiento impacte directamente en la paz social? Y más importante aún, ¿cómo lograr que los capitalistas no se vean perjudicados en el acto?

El capitalista ideó una manera de superar todos esos problemas: la partidocracia, el régimen de los partidos políticos liberales, por un lado, y el constitucionalismo por otro. Mezclados ambos conceptos, se podía asegurar absolutamente, al menos durante 150 años, la supervivencia del sistema sin casi cuestionamiento relevante.

Mediante la partidocracia los capitalistas podían filtrar cualquier candidato que llegara a ser postulado en cargos dentro del poder legislativo o ejecutivo, y también por efecto directo, judicial. Es decir, en el discurso se aseguraba a los habitantes de un país que todas las ideas serían representadas en diferentes partidos políticos, los cuales en esta idea utópica serían parte de un arcoíris político diverso.

Mediante el constitucionalismo el capitalista se aseguraba de mantener establecido el origen del derecho sobre su propiedad, sobre la explotación y prevenir así cualquier pérdida o expropiación que afectase a sus intereses como clase, precisamente de esta forma evitaban que les sucediera lo que ellos llevaban haciendo durante años con millones de campesinos. En el acto justificaron legalmente la acumulación originaria, y evitaron que la misma se les revirtiera en su contra. Cada Constitución, en cada país, aseguró diferentes derechos, pero todas coincidieron en que la propiedad privada era fundamental, casi intocable, asegurando todo dominio del capitalista sobre sus medios de producción.

Mezclado ambos conceptos, entonces, el capitalista podía permitir la democracia sin miedo. Manteniendo diferentes partidos políticos, con diferentes enfoques, pero todos apadrinados por su dinero, evitaba que llegase al poder un candidato peligroso. Y, mediante el constitucionalismo, se aseguraban de que el régimen político, independiente del color, siempre fuera capitalista, su último y más profundo interés. Sin importar si el candidato que llegase al poder hablase a favor de una clase social ajena, no podía jamás tocar ni modificar el régimen instaurado.

Desde entonces la configuración política se centró en el liberalismo, y desde entonces, socialistas y conservadores se centraron en el mismo programa político: mantener el sistema, pero administrarlo conforme diferentes formas, la forma que no modificara el fondo. Cuando el comunismo se instaló en el poder allá en Rusia luego de 1917, las clases capitalistas vieron con riesgo sus intereses, por lo que optaron por ceder parte de su plusvalía y permitir que los socialistas reformaran un poco el sistema político entregando ciertos beneficios (Estado de bienestar), pero el sistema se mantuvo intacto.

Es importante insistir en que lo medular estaba ya configurado, las libertades políticas con las democracias liberales también lo estaban. Si bien es cierto el sistema democrático asegura, en el papel, posibilidades a la protesta y al disenso, esto tiene letra chica, y es que como todo régimen se debe proteger de aquellos elementos y aquellas ideas que le son peligrosas, para quienes las divulgaran, no había democracia, había represión, cárcel o en el peor de los casos muerte. Tónica común en países llamados y conocidos como democracias, y a pesar de ello, siguen siendo reconocidos como democráticos.

 

CUBA Y LA DEMOCRACIA

Todo lo anterior lo escribí para llegar a Cuba.

Si en cualquier país occidental y también en América Latina camino y le pregunto a un ciudadano cualquiera ¿es Cuba una dictadura? La respuesta generalizada sería un SÍ rotundo. De eso no tengo la menor duda. Pero a la vez no tengo la menor duda, y no me tiembla la voz en decirlo, Cuba no es una dictadura, ni posee ninguno de los requisitos sine qua non para que exista una dictadura.

Una dictadura debe sí o sí, carecer de tres elementos: a) Constitución, b) Separación de poderes, c) Elecciones libres (elecciones que designen tanto mandos locales como provinciales y nacionales). Si posee tan solo uno de esos elementos, ya no es una dictadura, sino que un régimen diferente.

Vamos al ejemplo. Si un régimen carece de una Constitución, por supuesto su régimen tendrá una base arbitraria de gobierno; no obstante, si posee a la vez una separación de poderes establecida y elecciones, entonces nos podríamos encontrar frente a un caso de un régimen demagogo, sectario o arbitrario, donde un sector social imponga reglas sobre otros sin prestar atención sobre las reglas básicas como la igualdad social, pero no una dictadura en estricto rigor. Si hablamos de un régimen en el que no existan elecciones, pero sí una Constitución y separación de poderes, podríamos estar frente a una forma de monarquía parlamentaria, o incluso de un régimen tan restrictivo como el de Arabia Saudí, el cual nos guste o disguste, no es un régimen dictatorial, ya que tiene leyes básicas en su carta magna que establecen el alcance de los poderes de su monarquía. Y tercero, si carece de separación de poderes, pero contiene una Constitución y elecciones, podemos hablar de una forma de Oclocracia, un régimen donde en efecto los que llegan al poder son votados por las mayorías, pero sin reglas ni separación de poderes.

Lo resumiré de la siguiente forma:

  • Si carece de Constitución, pero posee separación de poderes y elecciones, podemos hablar de un régimen extraño, una forma de régimen sin garantías, que para algunos puede ser democrático pero que se puede prestar para limitar el Estado de derecho.
  • Si carece de Constitución y separación de poderes, pero posee elecciones, podemos ver un claro caso de un régimen autoritario, donde se vota por candidatos para que lleguen al poder y gobiernen dentro de un régimen con un corte arbitrario en sus políticas.
  • Si carece de elecciones, pero posee una Constitución y separación de poderes, podríamos ver un régimen monárquico-aristocrático, donde la monarquía no posea poderes absolutos, pero quienes ostentan otras áreas en el Estado tampoco sean electos.
  • Si carece de elecciones y separación de poderes, pero posee una Constitución, podríamos estar frente a un claro caso de un régimen monárquico como el existente en Arabia Saudí.
  • Si carece de separación de poderes, pero posee una Constitución y elecciones, entonces estamos frente a un régimen que desde la base legislativa garantiza la arbitrariedad y la demagogia.
  • Si carece de Constitución, separación de poderes y elecciones, estamos frente a una dictadura con todas las letras.

A lo que quiero llegar, es que la realidad política actual es mucho más amplia que democracia vs dictadura. Hay una serie de regímenes que no se encuadran en esa lógica. Pero es mediante ese discurso, que las clases capitalistas y sus seguidores pueden deslegitimar todo intento de construcción política que se desmarque de su centro.

Cuba no carece de ninguno de esos elementos. Tiene una Constitución, posee elecciones y además separación de poderes, ergo no es una dictadura.

Cito un artículo que escribí hace más de un año en este sitio sobre la creación de

(…) En Cuba como se dijo en los puntos anteriores, su historia política desde la victoria revolucionaria se puede dividir en dos frases. La primera va desde la victoria revolucionaria en 1959 y termina en 1976. La segunda va desde 1976 hasta el presente. La principal diferencia entre la primera y la segunda fase está en que a partir de 1976 se constitucionaliza un nuevo Estado en Cuba, a partir de una nueva Constitución promulgada aquel año. Esta Constitución se crea luego de dos años de discusión entre las bases sociales en Cuba, se sabe que 6.216.981 personas (es decir más del 65% de la población) participaron en tales discusiones de las cuales se introdujeron 12.883 modificaciones, 2.343 adiciones y 84 solicitudes de aclaración al proyecto emanado inicialmente por la comisión de trabajo. Luego en febrero de 1976 se llevó a cabo el referéndum que daría aprobación al proyecto mismo en el cual hubo una participación del 98% del electorado siendo aprobada la carta Magna con un 97.7% de los votos. La Constitución aprobada tendría un carácter netamente comunista, ateo y le daría al Partido comunista el poder de ser el guía de la nación desde entonces.

Desde entonces la historia constitucional de la isla ha tenido una serie de cambios. Contrario a la idea presentada por los medios de comunicación, el Partido Comunista en la isla no ejecuta por su cuenta las grandes reformas, sino que siempre estas se han dado luego de meses de debate popular como los congresos del Partido comunista en los que se llama al debate y participación en las diferentes organizaciones de base.

Hasta el momento se han dado 6 congresos. El primero se dio en 1975 en el cual se aprobaron los principales lineamientos sobre el devenir económico y social de la isla, los principales temas tocados eran la educación; la cultura y el deporte; la salud; las investigaciones científicas; la atención a la infancia; la seguridad social; así como la política laboral y el sistema judicial. El segundo Congreso se dio en 1980 y, al igual que el anterior, se analizaron y planificaron las principales disposiciones económicas y sociales de la isla, al igual que el proceso anterior éste implicó una gran participación tanto nacional como internacional pues se encontraban representantes de más de 140 organizaciones revolucionarias de todo el mundo. El tercer congreso se da en 1986 y en él se analizan los logros de los planes y objetivos cumplidos en el quinquenio 1981-1985 a la vez que se plantean nuevos objetivos, se revisan metas no cumplidas con el interés de poder completarlas y se analizan las proyecciones del próximo quinquenio, así como la estrategia de desarrollo hasta fin de siglo. El cuarto congreso del partido comunista se dio en 1991 en un momento difícil de la economía del país por la caída del bloque socialista y la intensificación del bloqueo estadounidense, estamos en el llamado “período especial”, en él se adoptaron importantes resoluciones en lo relacionado con el Programa del Partido Comunista de Cuba; sobre el perfeccionamiento de la organización y funcionamiento de los órganos del Poder Popular y sobre el desarrollo económico del país. El Congreso concluyó sus trabajos confiriéndole al Comité Central del Partido Comunista de Cuba, “en correspondencia con las situaciones que pueda enfrentar el país, adopte, las decisiones políticas y económicas que correspondan, en unos casos, y promueva en otro las legislaciones y acciones estatales que sean necesarias, a fin de salvar la patria, la Revolución y el socialismo.”. El quinto congreso del partido comunista dado en 1997 aprobó una serie de lineamientos luego de meses de debate en el que participaron 6.5 millones de personas mayores de 14 años, en él se aprueba un documento titulado “El partido de la unidad, la democracia y los derechos humanos que defendemos”, en el cual hay cuatro resoluciones: a) la revolución es una sola, b) el partido de la unidad, c) la democracia que defendemos, d) resolución económica. Finalmente el año 2011 se da pie al Sexto Congreso del Partido comunista el cual se vio antecedido de 3 meses (entre 1 de diciembre del año 2010 hasta el 28 de febrero del año 2011) de discusión en las bases sociales en las cuales participaron 8.913.834 de personas, es decir cerca del 77.5% de la población total a través de 163.000 asambleas; la participación del pueblo cubano no fue en vano, del documento original presentado por el partido comunista con fin de proyectar los principales lineamientos y reformas a realizar con 291 puntos, se modificaron 181 y se añadieron 36  nuevos puntos, a partir de este congreso se han delineado los nuevos caminos que Cuba debe recorrer en el mediano plazo y se han iniciado reformas económicas y sociales para adaptar a la isla a las nuevas exigencias del momento.

Lo que queda claro entonces, con esta aproximación histórica y sintetizada de mi parte, es que en Cuba las grandes reformas económicas, políticas y sociales que se han dado durante los casi 40 años que tenemos desde la creación de la Constitución se han dado de la mano de su pueblo, incluyéndolas en el debate inicial pudiendo aportar, modificar o refutar los planteamientos iniciales. En cambio, para el caso de “democracias” como la chilena o la española las grandes reformas neoliberales instaladas para “modernizar la economía” o para hacerla “más competitiva” jamás se han puesto en el debate social y político de sus principales implicados, más bien se han impuesto a dedo por parte de su gobierno sin importar las promesas electorales (el caso de Rajoy es ejemplar).

Así como queda claro que en Cuba sí hay una Constitución, vale la pena recordar que esta misma define claramente cuáles son los poderes del Estado y cuáles son sus límites. Así como también es bueno recordar que, a diferencia de muchos países, esta Constitución tiene la aprobación de la mayoría, no solo por el referéndum del año 1976, pues además 26 años después el año 2002 el pueblo cubano fue llamado a un proceso plebiscitario para aprobar o rechazar el carácter comunista de su Constitución en el cual más del 90% de sus votantes la aprobó. Además no es una Constitución inmóvil pues también ha sufrido importantes modificaciones, por ejemplo en 1992 en consecuencia con el IV congreso del Partido Comunista se adoptaron una serie de reformas entre las que destacan nuevas formas de elección de los delegados a las Asambleas Provinciales y de los diputados a la Asamblea Nacional, elegidos por sufragio libre, secreto y directo e igualmente sujetos al derecho de revocación por sus electores, así como otras cuestiones de interés para la vida institucional del país (…)

En síntesis: desde 1976 se configuró un sistema político en Cuba que está lejos de poder calificarse como dictatorial.

Si queremos explicar el sistema político cubano, vuelvo a citarme, pero agregaré ciertos puntos que me parecen requieren una profundización:

  • Es un sistema de partido único, el Partido comunista tiene importancia fundamental en la isla, sin embargo, vale la pena aclarar que el mismo no interviene ni propone candidatos, esto es lo que los medios de comunicación no mencionan en sus tertulias. El partido comunista se asemeja más bien a un ministerio independiente o un poder del Estado independiente encargado de guiar al país en directa relación con las disposiciones que establece la Constitución cubana.
  • No existen campañas electorales, cada candidato se hace conocido ante su pueblo a partir de papeletas que describen la biografía y fotografía repartidas por la Comisión electoral, por lo tanto, no se da esa parafernálica y carnavalesca propaganda que caracteriza las elecciones democráticas en el resto del mundo. Si el candidato desea presentar sus ideas, lo debe hacer en público, de tú a tú y no a partir de shows escénicos y mediáticamente impecables prefabricados en un estudio.
  • La elección a los candidatos al poder público cubano parte con la elección de los delegados municipales. Los candidatos se presentan en cada distrito mediante postulación directa ya sea por iniciativa propia como de otra persona en asambleas públicas. Luego son las personas de su distrito, es decir sus vecinos, quienes deciden si votarlo o no
  • Posteriormente se tiene que votar por los candidatos a la Asamblea Nacional de Poder popular, o para que lo entendamos, “el Parlamento”, que en el caso cubano es unicameral. Los candidatos son propuestos en un 50% por los mismos delegados municipales que sus vecinos eligieron, mientras que el otro 50% es postulado por las organizaciones de base como los sindicatos, federaciones de campesinos, mujeres, estudiantes, etc… por ejemplo. Previo a las elecciones se hace una lista con centenares de precandidatos propuestos o electos quienes son analizados pormenorizadamente por estas organizaciones antes de pasar a la siguiente fase como candidatos. [Son los delegados municipales quienes pueden aprobar o rechazar a los precandidatos a elecciones provinciales y nacionales]
  • Las comisiones y colegios electorales encargados en cada circunscripción se encuentran compuestos por ciudadanos residentes en el área, quienes asumen esa tarea de modo voluntario y no remunerado.
  • Los candidatos propuestos se presentan en una lista única que representará la circunscripción, el votante puede elegir tanto por uno de los candidatos como por todos. Para las elecciones generales de la Asamblea Nacional de poder Popular es electo el candidato propuesto con más del 50% de los votos, ya sea uno o todos.
  • Si quedan plazas vacías se puede o dejar la plaza vacante, o la Asamblea municipal puede elegir al designado, o convocar nuevas elecciones. Será decisión del Consejo de Estado cuál de esas tres opciones será la usada.
  • Estas elecciones nunca han caído del 95% de la participación en relación al universo electoral.
  • Los electos como representantes municipales, provinciales y nacionales están obligados por ley a rendir cuenta dos veces al año.
  • Cualquier delegado municipal como diputado puede ser revocado de su mandato en cualquier momento según lo dispuesto por la ley. [A modo de ejemplo, en el período que transcurrió entre 1976-1979, el 9.9% de los delegados fue revocado, entre 1979 y 1981 el 6.6%, entre 1981 y 1984, el 3.8%, entre 1984 y 1986 el 2.5%, entre 1986 y 1989 fue revocado el 3%, entre 1989 y 1992, el 1.7%, entre 1992 y 1995 el 1%, entre 1995 y 1997 el 1.4% fue revocado, y entre 1997 y 2000 el 0.7% fue revocado]
  • No existe un salario o dieta especial para los diputados en Cuba, por lo que los diputados deben seguir trabajando en sus respectivos puestos de trabajo. En caso de que un diputado tenga que asumir una tarea que le requiera tiempo completo, puede requerir dejar su trabajo anterior y asumir un salario como diputado de la misma cuantía que recibía anteriormente.
  • Finalmente, la Asamblea Nacional de Poder Popular (ANPP), el parlamento cubano, elige al gobierno que presidirá al país durante el período. Desde 1959 hasta la fecha ha habido 4 presidentes, Manuel Urrutia, Osvaldo Dorticós, Fidel Castro y Raul Castro.

Pues vamos a ver, compararé el caso cubano con el de Estados Unidos, España y Chile, y no porque sí, sino que, porque los primeros dos son los que más intervienen en discursos abiertos denostando el sistema cubano, llamándole dictadura, mientras que el segundo es el en el cual resido y que se posiciona, según los foros de economía y medios internaciones como el más desarrollado.

Ø  En Cuba el presidente es electo por la ANPP, tal y como sucede en cualquier país con un sistema de corte parlamentario, no podría ser de otra forma, si la votación fuese directa, el candidato tendría que haber sido propuesto por partidos políticos, y el sistema cubano no posee esa creación decididamente burguesa.

Ø  En Estados Unidos el presidente electo, no es electo de modo directo, y encima, muchas veces como sucedió ahora tras la elección de Trump, es electo sin siquiera tener la mayoría absoluta. En estricto rigor tendría que haber ganado Clinton.

Ø  En España el jefe de Estado es un rey, que no es electo por nadie, ni por su pueblo en elecciones directas, ni por su parlamento. Solo tiene la gracia de provenir de un “linaje” que alguien, en algún momento, optó por posicionar como diferente al resto.

Ø  En Cuba los candidatos propuestos son propuestos por los vecinos, o se auto proponen. En Chile, España o Estados Unidos los candidatos representan al binomio partidista, Nueva Mayoría / Chile Vamos; PSOE/PP; Demócratas/Republicanos. Por cierto, todos capitalistas, como en Cuba todos comunistas, y es que cuando se postulan disidentes, obtienen menos del 1% de los votos.

Ø  En Cuba los candidatos no son financiados por nadie, por lo que no puede haber juego de lobby ni influencias, como en todos los países capitalistas donde los partidos políticos son, al final de la película, partidos que juegan por obtener recursos de las grandes corporaciones y una vez instalados en el poder, actúan por y para sus auspiciadores.

Ø  En Cuba los diputados no perciben sueldo alguno, lo que evita que exista tal divorcio entre la clase política y la sociedad civil. En los países capitalistas ser diputado o senador, es sinónimo de obtener salarios que representan 4 o 5 veces el salario promedio en el país. A veces las cifras son incluso más desproporcionadas. En un lugar así, llegar a ser diputado significa tener la vida asegurada y, por ende, redunda en una carrera económica más que social y política.

Ø  En Cuba, a diferencia de España, Estados Unidos o Chile, los diputados y delegados municipales deben por ley rendir cuentas dos veces al año.

Ø  En Cuba el candidato que no alcanza el 50% de los votos, no puede ser electo, por lo que se respeta la opción de la abstención. En España, Estados Unidos, o Chile, un diputado o senador puede ser electo con menos que el 50%, y aun no siendo el que tiene más votos.

Ø  En Cuba los candidatos pueden ser revocados en cualquier momento, en España, Estados Unidos o España, no pueden ser revocados.

Ø  En Cuba la abstención gira en torno al 5%, en Chile en torno al 59%, en España el 32% y en Estados Unidos un 40%. El grado de abstención representa el nivel de aprobación de un sistema en un país determinado, claramente en Cuba el sistema se aprueba más que en Chile o en Estados Unidos.

Ø  En Cuba el presidente no puede disolver el parlamento, en España sí. En Cuba, además, el presidente no puede emprender acciones bélicas sin la aprobación del parlamento, en Estados Unidos sí.

Ø  En Cuba la iniciativa ciudadana ha logrado la creación de dos leyes nacionales: el código de familia propuesto por la Federación de Mujeres cubanas, y regulaciones agrícolas por parte de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños. En Chile no existe tal iniciativa y en España a pesar de existir, no existe una ley creada por iniciativa ciudadana.

Ø  En España, Chile y Estados Unidos, si no perteneces a los partidos políticos financiados por la clase capitalista y promocionados por la Mass Media, tienes menos del 1% de posibilidades de salir electo para un cargo relevante, en Cuba más del 70% de los diputados en la Asamblea Nacional de Poder Popular no pertenecen a ningún partido político.

En conclusión, no estoy señalando que Cuba sea una democracia mientras que Chile, España y Estados Unidos no. Estoy señalando en primer lugar, que sobra la evidencia de que Cuba no es una dictadura, y, además, posee un régimen político mucho más cercano a la democracia que los países mencionados, y el grado de participación y apoyo de parte de la ciudadanía lo demuestra.

LIBERTADES POLÍTICAS EN CUBA

Coincidente con lo anteriormente descrito, se ha descrito a Cuba como un país que restringe las libertades de reunión, opinión y manifestación de su población. Amnistía Internacional consideró, en su último informe que leyes que tipificaban los “desórdenes públicos”, el “desacato”, la “falta de respeto”, la “peligrosidad” y la “agresión” se utilizaban para procesar por motivos políticos a opositores del gobierno.

Sin embargo, hagamos un pequeño ejercicio comparando cual es la condena que puede recibir un condenado en Cuba, Chile y en España por cada uno de esos delitos.

DESÓRDENES PÚBLICOS

 

  • El código penal cubano, en su artículo 228 estipula que aquellos que, en lugares públicos, dé gritos de alarma, profiera de amenazas o emita cualquier mensaje que provoque el pánico se enfrentará a una pena de 3 a 9 meses o una multa de cien a doscientos setentas cuotas. Si para la ejecución de dicho hecho se usa un arma, la sanción es la privación de la libertad de 6 meses a 3 años.
  • El código penal español en su capítulo 3 estipula que, quienes actúen individual o grupalmente alteren la paz pública ejecutando actos de violencia sobre personas o cosas, se arriesgarán a penas de 6 meses a 3 años. Aquellos que afirmen falsamente una situación de riesgo para la comunidad pueden tener penas de 3 meses y un día a un año, o multas de tres a dieciocho meses. Además, hay una serie de detalles extra que se agregan a lo que se considera como desorden público en España, aunque no vale la pena, en este momento, mencionarlo.
  • Según el código penal chileno, los que perturbaren gravemente la tranquilidad pública para causar injuria u otro mal, incurrirán en la pena de reclusión menor en su grado mínimo, esto es, de 61 a 540 días.

DESACATO

 

  • El código penal cubano, en su artículo 160 establece que, aquellos que difamen, amenacen, injurien o insulten por escrito o palabra a cualquier funcionario público o a sus auxiliares se arriesga a una pena de 3 a 9 meses de privación de libertad o multa de cien a doscientas cuotas. Si lo anterior se realiza contra del presidente del consejo de Estado, al presidente de la ANPP o a sus diputados, a algún miembro del consejo de ministros, la sanción es privación de libertad de seis meses a tres años.
  • El código penal español, en su artículo 504 indica que deberán pagar una multa de doce a dieciocho meses aquellos calumnien, injurien y amenacen gravemente al gobierno de la nación, al consejo general del poder judicial, entre otros organismos importantes del Estado. Aquellos que incurriesen en violencia o intimidación en contra de miembros de dichos organismos podrían arriesgar penas de tres a cinco años de cárcel.
  • Según el código penal chileno, aquellos que cometiesen atentados contra la autoridad pública o sus agentes, empleen fuerza o intimidación –siempre que pongan las manos sobre sus víctimas o que existiese arma de por medio- serán castigados con penas de reclusión menor en grado medio, en otras palabras, de 541 días a 3 años y un día. En caso contrario la pena será de reclusión menor en grado mínimo, es decir de un máximo de 540 días.

 

FALTA DE RESPETO

 

  • El código penal cubano indica en su artículo 378, que aquel que, por medio escrito, palabra, gestos u actos, ofenda el honor de otra persona, se arriesga a penas de 3 a 9 meses de prisión, o multa de hasta setenta cuotas, o ambas.
  • El código español, en su artículo 490, en cambio, establece que aquel que calumniare al rey, a su esposa o familia, será castigado con una pena de prisión de 6 meses a 2 años si dichas calumnias son graves, y con una multa de seis a doce meses si no lo son. A su vez, en su artículo 209, las injurias graves hechas con publicidad serán castigadas con multa de seis a 14 meses.
  • El código penal chileno indica, en su artículo 418, que las injurias hechas por escrito y con publicidad, serán castigadas con las penas de reclusión menor en su grado de mínimo a medio, es decir 3 años, y multa de once a veinte unidades tributarias mensuales.

 

UNA PRECISIÓN SOBRE EL ESTADO DE PELIGROSIDAD EN CUBA

Finalmente, me encargaré de realizar una precisión, el Estado de peligrosidad. Éste es definido según el código penal cubano, como una persona con especial proclividad para cometer delitos, y dentro de este Estado nos encontramos con los siguientes casos:

–          La embriaguez habitual y dipsomanía

–          Narcomanía

–          Proxenetismo

–          Prostitución

–          Explotación o ejercicio de vicios socialmente reprobables

–          Vagancia habitual

–          Conducta antisocial, personas que por lo general son proclives a cometer actos violentos.

–          Y enfermos mentales que no posean la capacidad de comprender el alcance de sus actos ni controlar sus conductas.

Las medidas de seguridad tomadas para esas personas pueden ser o bien predelictivas, o bien postdelictivas.

Las medidas predelictivas pueden ser tres: a) terapéuticas, b) reeducativas, c) vigilancia.

Las medias terapéuticas se aplican a enfermos mentales, dipsónamos y narcómanos. Estas medidas se extienden hasta que exista una recuperación por parte del sujeto. Y consiste en tres medidas: internamiento en centro asistencial, siquiatría o desintoxicación, asignación a un centro de enseñanza con o sin internamiento y tratamiento médico.

Las medidas reeducativas se aplican a proxenetas, prostitutas, a los que exploten o ejerzan vicios socialmente reprobados, a los vagos y a los individuos violentos. La duración es de un año como mínimo y cuatro como máximo. Esta medida consiste en el internamiento en un taller de trabajo o la entrega a un colectivo de trabajo para la orientación social del sujeto.

Las medidas de vigilancia se aplican a narcómanos, proxenetas, prostitutas, dipsómanos, a los que ejerzan vicios socialmente reprobables, a los violentos antisociales y a los vagos. Esta medida puede durar desde uno a cuatro años.

Por su parte, las medidas de seguridad postdelictivas se aplican a:

–          Al enajenado mental que sea declarado irresponsable conforme a lo dispuesto en el artículo 20. En este caso el tribunal le puede imponer el internamiento en un centro psiquiátrico de modo indefinido si significa un peligro para la seguridad ciudadana.

–          Al que durante una sanción de privación de libertad haya enfermado de enajenación mental. En este caso el tribunal puede derivar al sujeto en cuestión a un centro psiquiátrico hasta que se recupere.

–          Al dipsómano o narcómano que haya cometido un delito. El tribunal puede decretar su internamiento en un centro de intoxicación antes de aplicar la pena.

–          Al reincidente que incumpla alguna sanción impuesta por el tribunal, este puede imponerle una medida de seguridad consistente en su internamiento en un centro de readaptación por término que no se fija anticipadamente, pero que se puede extender a 5 años.

–          Finalmente, el tribunal que haya impuesto esta sentencia, puede eventualmente en caso de requerirlo, imponer nueva norma de seguridad, si así lo exige la conducta posterior del condenado. Dejar sin efecto una medida si el Estado de peligrosidad ha desaparecido.  Dictar una nueva medida de seguridad mientras se cumple la anterior en caso de requerirlo.

MI PARECER:  La opinión generalizada desde el enfoque liberal, se centra en que el “Estado de peligrosidad” rechaza de lleno el principio de presunción de inocencia, pero es que no estamos hablando de delitos, ni de penas de cárcel, sino que de medidas de precaución para evitar problemas sociales en el futuro. Por supuesto, el argumento liberal puede estimar que hasta que no haya un delito, no hay pena que cumplir, y están en lo correcto, lo que me parece completamente irresponsable de cara a una sociedad y un Estado que debe de velar por el interés y la seguridad de toda una nación, es que en vista de que existen sectores sociales y grupúsculos propensos a la criminalidad, se hace necesario que el Estado intervenga y acoja a aquellos individuos con tales enfermedades.

Dejar a esa población potencialmente criminal, suelta en la calle, es un error y una irresponsabilidad. Por cierto, esto es lo que hoy nos carcome socialmente nuestras sociedades, con miles de jóvenes drogadictos, alcohólicos, y demás lumpenproletariat deberían ser enviados a reeducarse, especializarse en el trabajo y rehabilitarse solo porque sí. Permitir que esa población se mantenga libre y desocupada, solo porque en su irracional mente no toman la decisión de buscar su solución, es claramente un caso de negligencia potencialmente explosivo en nuestra sociedad. Esto, desde luego, es uno de los más graves problemas que estamos viendo actualmente en sociedades occidentales con un porcentaje de su población estructuralmente desempleada, entregada a las drogas, que terminan en el mundo del crimen o peor, entregándose a colectivos terroristas como Daesh, en efecto, muchos jóvenes europeos que se sumaron a las filas de dicho colectivo en Siria e Irak, son personas que se perdieron en sus años de juventud actual y terminaron acogiéndose en tales submundos de violencia. Es por eso que Cuba es uno de los países más seguros del mundo en comparación con el común de los países de la región que le rodea.

No se trata de una carencia a las libertades políticas, sino que una responsabilidad social que se debe asumir.

SÍNTESIS: Las denunciadas leyes de Amnistía Internacional como herramientas para coartar la libertar de expresión encarcelando a presos de conciencia, son leyes que existen en países considerados democráticos como España y Chile.

Amnistía Internacional estima en su último informe, que se ha encarcelado a diferentes individuos solo por su opinión, pero luego leemos, en su mismo informe, que estos sujetos fueron encarcelados no por su opinión, sino que por las leyes que ya tipificamos y que ejemplificamos su existencia en otros países democráticos, donde incluso son aplicadas con más dureza.

Los hermanos Vargas Martín fueron detenidos por “desórdenes públicos”, indicando que fueron acusados por la Fiscalía de alterar el orden público de carácter continuado, además informa que agentes del Departamento de Seguridad del Estado les había ofrecido libertad condicional bajo fianza, no obstante, se negaron al rechazar las acusaciones.

Estos hermanos pertenecen a la agrupación UNPACU, una organización financiada por la NED. Solo por este hecho todos sus miembros deberían ser detenidos y procesados por recibir financiamiento de una potencia extranjera con fines políticos.

Amnistía Internacional también consideró el caso del grafitero conocido como El Sexto, quien sería arrestado en diciembre de 2014 por llevar dos cerdos con los nombres Fidel y Raul, los cuales usaría en un espectáculo navideño. En dicho proceso sería acusado de “faltar el respeto a los líderes de la revolución”, sin embargo, finalmente sería liberado.

Hay que precisar que antes de juzgar si nos parece o no correcta la causa en su contra, y si nos parece bien que, de partida, se conciba la libertad de expresión como un chipe libre para ofender la dignidad de las personas (a mí no me gusta que me ofendan, por algo la difamación y la injuria están tipificadas en los códigos penales de los países en el mundo), me gustaría indicar que esto de condenar por la opinión de una persona sobre otra, es algo más común fuera que dentro de Cuba.

Un hombre fue condenado por utilizar su Twitter para insultar a una persona

http://rpp.pe/virales/mas-redes/twitter-condenan-a-un-hombre-a-tuitear-durante-30-dias-que-insulto-a-otro-usuario-noticia-1003825

 

Miss Turquía recibe condena de un año de cárcel por ‘insultar’ al Presidente

http://www.excelsior.com.mx/global/2016/05/31/1095861

Juicio y condena «pionera» por insultar en

 las redes sociales

(A una política del PP)

 

http://www.elmundo.es/madrid/2014/05/07/53694077ca47411d0f8b4581.html

 

Tres años de prisión para hombre que «planeaba» matar a Obama

(En Facebook)

http://www.telesurtv.net/news/Tres-anos-de-prision-para-hombre-que-planeaba-matar-a-Obama–20160326-0013.html

 

Un año de cárcel para el joven de EE.UU. que escribió en Twitter: «Matemos al presidente»

https://actualidad.rt.com/sociedad/view/97966-twitter-amenaza-matar-obama-carcel

 

Un tribunal turco condena a una periodista por ofender a Erdogan

http://www.hispantv.com/noticias/turquia/204813/turquia-condenan-periodista-ofender-erdogan

Procesan a una mujer por amenazar a Mauricio Macri y su familia en Twitter

https://actualidad.rt.com/ultima_hora/208237-procesar-mujer-amenazar-presidente-argentino

 

3 meses de cárcel por insultar a policías en Facebook

http://www.enter.co/cultura-digital/entretenimiento/3-meses-de-carcel-por-insultar-a-policias-en-facebook/

 

Condenan a 3 años de cárcel a bloguero peruano por difamar a un político

http://www.emol.com/noticias/internacional/2010/10/29/444417/condenan-a-3-anos-de-carcel-a-bloguero-peruano-por-difamar-a-un-politico.html

 

España: Hombre fue condenado a pagar US$265 por insultar a los reyes en Twitter

http://peru21.pe/mundo/espana-hombre-fue-condenado-pagar-265-dolares-insultar-reyes-twitter-2241303

18 meses de cárcel por mofarse del atentado de Carrero Blanco en Twitter

http://politica.elpais.com/politica/2015/11/05/actualidad/1446754630_805499.html

 

Podría seguir exponiendo casos en los que se procesa, condena y penaliza la “libre expresión” de ciudadanos en sus respectivos países. En todos los casos me referí a la opinión vertida a través de internet, esto pues en internet es donde se manifiestan las opiniones con mayor ímpetu por el grado de masividad y de interacción que tiene el día de hoy. De todas formas, el punto al cual quiero llegar es que la libertad de expresión tiene claros límites, y son límites objetivos que en la mayoría de los casos tiene un componente de aceptación social: se puede emitir opiniones sin que, con ello, se amenace la dignidad, integridad, y seguridad de una o más personas. La razón es lógica, a nadie le gusta ser ofendido o amenazado, ya sea en público o por internet.

DETENCIÓN Y RECLUSIÓN ARBITRARIA: A la vez, Amnistía Internacional, también indica que, en Cuba, y según la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, durante el año 2015 se habrían registrado más de 8600 detenciones arbitrarias de corta duración, las cuales todas tenían como objetivo a activistas políticos por sus opiniones en relación al sistema, país y gobierno.

Me gustaría precisar dos puntos, en primer lugar, lo que indique dicha comisión (desde ahora CCDHRN), dentro de todo es cuestionable porque es una organización que, al ser financiada por Estados Unidos, no puede ser calificada con la mayor objetividad posible. Y en segundo lugar me gustaría indicar la cantidad de presos preventivos en algunos países “democráticos” (según los datos de World Prison Brief):

  • 7800 en España.
  • 3500 en Bélgica.
  • 19800 en Francia.
  • 4600 en Holanda
  • 465000 en EEUU
  • 14200 en Canadá.
  • 38200 en Perú.
  • 9900 en Paraguay.
  • 38000 en Colombia.

No parece ser que Cuba sea la excepción, y, en cualquier caso, tendrá más detenidos en condición preventiva que países como Holanda, pero menos que países como Perú y Paraguay. Lo que no puedo asumir como verdad absoluta, es que todos y cada uno de esos detenidos haya caído por su actividad política, y es que mientras no haya una prueba directa, las palabras se las lleva el viento.

No pienso cuestionar el número que la CCDHRN ha entregado sobre los detenidos en Cuba, ni porque es financiada por Estados Unidos, ni porque ya se ha demostrado que mienten en otros casos como la lista de presos políticos cubanos, tan solo me dispongo a comparar los datos entre la “dictadura” y las “democracias”.

 

FINALMENTE, LO IMPORTANTE EN LOS INFORMES DE AMNISTÍA INTERNACIONAL:  Más allá de lo que Amnistía Internacional indique sobre Cuba, y más allá de cuestionar sus fuentes, su objetividad y su metodología, lo que me interesa es lo que Amnistía Internacional no indica ni denuncia, y es que son una gran cantidad de violaciones a los derechos humanos, libertades y la integridad del ser humano que en otros países son violados mientras que en Cuba no. Hagamos un resumen de las acusaciones de Amnistía Internacional a países terceros que no son Cuba.

  1. Amnistía Internacional jamás ha indicado la existencia de ejecuciones políticas como se dio en Reino Unido con los casos de Robert Hamill, Billy Wright, y Rosemary Nelson.
  2. Amnistía Internacional no ha denunciado casos de tortura emprendida contra su población como se ha visto en Alemania, Bélgica, Chipre, Estonia, España, Grecia, Italia, Letonia, Malta, Reino Unido, República Checa.
  3. Ni un solo caso de desaparición como en Estonia, España, o media América Latina.
  4. Ni un solo caso de secuestros emprendidos por las autoridades como Italia.
  5. Ni un solo caso de impunidad frente a crímenes cometidos por autoridades como sucede en España, Francia, Grecia, Irlanda, Portugal, República Checa, Reino Unido.
  6. Ningún caso de ejecuciones extrajudiciales como en Estados Unidos, Chile, Brasil, Canadá, Colombia, Perú, Nicaragua, Puerto Rico, México, Jamaica, Haití, Venezuela, entre otros.

Por supuesto, tampoco desde 1959 se ha visto que las fuerzas de seguridad hayan reprimido una manifestación con la dureza mostrada en Europa, Estados Unidos o América Latina. Jamás la policía ha usado gases lacrimógenos, fuerza bruta, vehículos lanza agua, ni armas de cualquier tipo (macanas, pistolas ya sea con balas de plástico o de metal), y por ende no se aprecian sus consecuencias (heridos, mutilados o muertos tras actos de protesta). En otras palabras, en Cuba no existe el grado de represión policial que se ve en Estados Unidos, Europa o América Latina.

LIBERTADES INFORMATIVAS EN CUBA

 

A mi juicio éste es, uno de los puntos más débiles dentro del sistema democrático cubano en contraste con el mundo capitalista occidental. Y es que un elemento clarificador de la salud democrática de un país, es la capacidad que tienen sus periodistas para señalar las virtudes, defectos y problemas que padece el mismo. Regímenes autoritarios, dictatoriales, o totalitarios, inhiben directa o indirectamente la capacidad del periodista para poder realizar su trabajo. Y por supuesto esta realidad también se perpetúa en los países democráticos, de hecho, en la actualidad ningún país se salva de esta situación.

Ciertamente no se puede negar el estado de asedio internacional que hace más menos medio siglo está sometida Cuba a partir de las políticas estadounidenses, bloqueo, sabotaje y terrorismo ha sido tónica común en décadas, y la prensa ha sido una de las áreas más afectadas. Tener derecho a estar informado, con acceso a distintos puntos de vista que representen y expliquen la realidad que rodea es fundamental para la salud democrática de una nación.

Es correcto indicar que en Cuba existen diferentes diarios, canales de televisión y radioemisoras que operan en el país transmitiendo su información al resto de los cubanos, pero es igualmente cierto que todos los medios de comunicación están controlados por el departamento ideológico del partido comunista de Cuba. En tal circunstancia, donde prima lo que el pensamiento ante todo político – burocrático pueda instaurar, no puede haber atisbo de libertad de prensa.

Tener a un departamento político tras las reglas que demarcan la libertad del trabajo de un periodista es y resulta tan complejo como si en Estados Unidos, la CIA estuviese detrás del trabajo de diarios tan recnocidos como The New York Times. Y como no es esa la situación, hoy podemos ver a los medios estadounidense siendo capaces de emitir críticas muy interesantes hacia la situación social y económica de su país, además de realizar análisis sobre realidad política estadounidense.

Lo anterior no implica que el modelo ideal sea la privatización de los medios de comunicación para que tomen forma de conglomerados informativos como en los países capitalistas, el problema no es ese, el problema más bien es que detrás de todos los diarios, canales de TV y radioemisoras, está el órgano del partido que decide qué está bien o mal informar. Nótese que el Instituto Cubano de arte e industria Cinematográfica no se encuentra bajo la influencia del departamento ideológico, y la consecuencia más notoria es que el cine cubano tiene una larga trayectoria crítica –y constructiva- que dista mucho de la prensa.

Por supuesto es necesario realizar una precisión importante, Cuba no necesita capitalizar sus medios de comunicación, ya que el modelo capitalista de comunicación posee muchos problemas. Si bien es cierto en muchos momentos da espacios a la crítica política al gobierno de turno, también es cierto que estos medios operan bajo una misma lógica que el capital, es decir, primero se encuentra monopolizado, y segundo, funciona vendiendo mercancía, la mercancía informativa. Es por esto que, a pesar de tener un país capitalista, decenas o cientos de medios entre canales, diarios nacionales y regionales y estaciones de radio, la mayoría de esta se encuentra monopolizada por pocas manos, y todas como no podía ser de otra forma, capitalistas (incluidas manos estatales capitalistas). Esto trae como consecuencia que la gran mayoría de la cartera de productos vendidos se han transfigurado en farándula, noticias mercantilizadas e ideologizadas que condicionan el pensar colectivo de la sociedad.

Estos medios de comunicación no centran su producción en cultura, documentales críticos o política dura y plural. El centro de la producción se centra en la venta de una mercancía: farándula, delincuencia, y el debate político parcializado en el que una opinión prima (la hegemónica), mientras el resto es ridiculizada, estigmatizada o minimizada (comportamiento común en mesas de debate televisados). Por ejemplo, las mismas noticias de organismos de la ONU como Unicef o la OMS felicitando a Cuba por sus logros sociales pasan desapercibidas en los medios de comunicación de países capitalista, y si eso no fuera poco, durante décadas estos mismos medios preferían centrarse en hablar de dictaduras comunistas, contraria a sus intereses, que a regímenes monárquicos o dictaduras árabes que llevaban años acercándose al establishment internacional, un ejercicio simple que podemos hacer es cuantificar el número de noticias y reportajes sobre los maltratos a los DDHH en la dictadura cubana en contraste con las noticias que durante año se presentaron sobre la monarquía saudí o el régimen dictatorial en Túnez.

Cuba tiene ventajas interesantes, medios de comunicación centrados en la cultura y alejados de la farándula es, a mi juicio personal, algo que debe de mantenerse, pero a la vez la autocrítica tiene que ser un valor fundamental si se quiere consolidar como una democracia impecable y ejemplar para el mundo. Hoy desde luego, y teniendo ese punto como el principal defecto, todavía tiene un amplio camino que consumar.

Quiero citar las palabras de Fidel Castro que coinciden con lo que he indicado,

“En nuestro concepto, los periódicos y los medios masivos pertenecen al pueblo. Y debe existir la más amplia libertad para que el pueblo utilice esos medios en favor de los intereses de la causa, en la crítica dura todo lo que esté mal hecho. Creo que mientras más crítica exista dentro del socialismo, eso es lo mejor…”

http://www.cubaperiodistas.cu/index.php/fidel/frases/

…FINALMENTE…

Este artículo lo inicié con tres noticias, una sobre la elección del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, electo sin la mayoría absoluta y a través de elecciones indirectas, la dura represión que viven los manifestantes en un país democrático como España, y la poca tolerancia a la disidencia informativa dentro de los medios de comunicación capitalistas. Estos ejemplos los incluí al inicio de mi artículo para expresar el doble estándar que se ve, pero que no se entiende, cuando se habla de Cuba como dictadura, y del resto de los países como democracias.

El discurso predominante genera realidades sustentadas en preceptos que no siempre son ciertos, mientras en Cuba acabar con una protesta que corta el tránsito de una calle es sinónimo de represión dictatorial, el mismo hecho en cambio, producido en un país capitalista es sinónimo de orden y justicia. Y así podemos sumar multitud de casos.

Cuba, como cualquier país en el mundo, no posee un sistema democrático, si es que con democracia concebimos un sistema en el que sus habitantes tienen libertades aseguradas y respetadas, libertades que van desde moverse, hablar, opinar, decidir y pensar, libertades que solo pueden resistir en un ambiente de igualdad social, pero es uno de los países que más ha trabajado para lograrlo contra viento y marea. Pocos países pueden “presumir” de mantener una sociedad estabilizada, coordinada, segura y que apoya su régimen en medio de un evidente contexto de guerra en el que la potencia más relevante e imponente durante el siglo XX inició actos de sabotaje, terrorismo, guerras y genocidios (un ordenado esquema de sanciones económicas destinadas a matar de hambre a una parte de la población con el fin de provocar caos civil), como indicó el periodista francés Salim Lamrani, “ningún dirigente pueden permanecer a la cabeza del país durante treinta años, en un contexto de guerra larvada con Estados Unidos, sin un apoyo mayoritario del pueblo”.

Muy probablemente el factor clave que llevó a que Cuba no viviera el mismo destino que el bloque soviético en 1991, es que el sistema cubano fue mucho más arraigado, popular y democrático que el soviético. Hagamos una simple comparación cuantitativa. Durante las últimas elecciones generales en Cuba, en 2013, los votos a favor representaron 7.418.522, mientras que los votos en blanco representaron 365.576 y nulos 94.808, todos de un total de 8.668.457. En otras palabras, un 86% de los ciudadanos habilitados para votar aprobaron el sistema. En contraste durante el referéndum de 1991 en la URSS destinado a decidir sobre el futuro del país el 61% de los ciudadanos habilitados para votar aprobaron el sistema.

Por supuesto, el descontento social igualmente existe, como en buena parte del mundo, y ese tema lo trabajaré en otros y próximos artículos.

 



Categorías:actualidad, Historia, Política

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