El origen del dinero, la teoría monetaria

El origen del dinero es un tema de vital importancia en las economías actuales pero que sin embargo, al igual que en muchos otros temas económicos, la teoría predominante desde los manuales hasta en los discursos políticos se encuentra marcada por el saber ortodoxo neoclásico. Ante esta situación el planteamiento central de este artículo está vinculado con la teoría monetaria en Marx, de manera que contrasta y refuta la teoría neoclásica vigente como ley indiscutida hasta el día de hoy.

La trascendencia de este tema tiene que ver con siglos de planteamiento teórico entre dos perspectivas completamente diferentes, la teoría de creación exógena del dinero y la teoría endógena del dinero. Vayamos a ver cada teoría.

A través de este artículo busco aclarar los siguientes puntos:

  • Primero, contra viento y marea, y con todos los cambios económicos vistos durante los últimos siglos en los mecanismos que circulan entorno al dinero, es la teoría endógena la que prima frente a la teoría exógena. La explicación que entregó Marx es correcta en su mayoría.
  • Segundo, la evidencia empírica da validez a la corriente de economistas (de diferentes escuelas de pensamiento) que creen en la creación endógena del dinero. Inversa a la situación de los economistas que postulan la creación exógena del mismo.
  • Y, tercero, que se siga impartiendo la teoría de creación exógena más que como teoría, como ley, es parte de una politización acientífica necesaria para generar verdades que sostengan criterios determinados a favor del sistema actual.

Teoría de creación exógena

La teoría exógena de creación de dinero tiene raíces desde el siglo XVI con la formulación y posteriores reparos de la Teoría Cuantitativa del dinero. Esta teoría nace en un momento en el que España y Europa se enfrentaban a un crecimiento anormal de los precios durante aquel siglo conocida en la historia como “revolución de los precios”, específicamente entre la segunda mitad del siglo XV y la primera mitad del siglo XVI, sus primeros exponentes son Jean Bodin y Martín de Apizuela quienes a mediados del siglo XVI estimaron que el incremento de los metales preciosos habrían repercutido directamente en el incremento de los precios. No obstante, sería con Fisher a principio del siglo XX que la teoría adquiriría forma completa a través de su conocida fórmula: MV = PQ, donde M es masa monetaria, V es la velocidad de rotación del dinero, Q es la producción física dentro de una economía, y P son los precios determinados dentro de una economía.

Fisher, detrás de esta ecuación, conjugó un andamiaje teórico según el cual la velocidad (número de transacciones) está determinado por la economía real, así mismo el nivel de ocupación de los recursos es pleno y no se puede ocupar por lo que Q está dado y es estático. Por último, el nivel de la masa monetaria es exógeno y se puede manipular desde afuera a través de la autoridad determinada inyectando liquidez al sistema. Así entonces, dado que Q y V están dadas, un aumento de M desde afuera generará un incremento en P, es decir en los precios. Según este planteamiento el dinero solo sería un medio de circulación y no de atesoramiento.

Esta teoría considera que el dinero, en última instancia, nace desde fuera de la economía real, y es inyectado por el Banco Central. Así, una vez que el Banco Central inyecta el dinero en la economía a los bancos comerciales, estos terminan despegándose del dinero por medio de la actividad bancaria y los préstamos, según el nivel de encaje en la economía, se terminará fomentando un ciclo de creación de dinero que está a su vez, determinado por la actividad bancaria. Pero como según esta perspectiva el nivel de uso de los recursos económicos es pleno, los bancos siempre terminarán usando sus reservas para créditos y por ende para crear dinero. Por lo cual es el Banco Central quien determina la masa monetaria, la cual es, en última instancia, creada de modo exógena. Y como todos los recursos tienen un uso pleno, toda inyección de liquidez termina en inflación.

Teoría de creación endógena

En contraste y oposición a la teoría anterior tenemos una tradición que ve sus raíces desde James Steuart y que es continuada por los economistas de la Banking School, continuada luego por Marx y otros economistas de corrientes poskeynesianas quienes postulan la teoría endógena, la cual a modo generalizado, estima que la creación del dinero no viene desde fuera de la economía, sino que proviene de las necesidades internas de una economía, es decir, es una creación endógena.

Esta corriente no desmiente de raíz la fórmula de Fisher en sí, más bien le da una lectura diferente. Por ejemplo Marx en el capítulo 3 del Capital escribe que P/V=M, donde P es el precio de las mercancías, V es la velocidad de rotación de las mismas y M es la masa monetaria, ¿no es entonces una repetición, y por ende afirmación de la teoría cuantitativa y la creación exógena del dinero? En realidad es una lectura a la inversa. Según esta corriente, y en específico según Marx, si P está fijado por los tiempos de trabajo, a la vez que V está determinado bajo una cierta magnitud y el dinero tiene un cierto valor, M será determinada por las demás variables mencionadas. Es decir, en contraposición a lo que creen los partidarios del dinero creado de modo exógeno, según esta visión la cantidad de dinero en una economía está fijado por las necesidades de los capitalistas en sus constantes ciclos de acumulación. Incluso aquel dinero que no es necesario para la circulación se terminará atesorando, por lo cual se da además de importancia a su función como medio de circulación, también se le entrega importancia a su función como reserva del valor encarnado en una economía.

Al ser el dinero encarnación del valor de una economía, debe tener en sí mismo, valor. Por eso su primera función no es la de ser un medio de circulación, sino que unidad de valor. Esta concepción del dinero significa que no puede ser un simple signo circulando de modo abstracto y abstraído  del valor mismo y que le es entonces, imposible desvincularse de una mercancía específica.

Dado que el dinero no puede adquirir su valor en la circulación, el dinero ya entra en la circulación con un valor determinado. A su vez, como las mercancías también llegan al circuito comercial con un valor determinado, no es coherente creer que los precios se determinarían dentro del mercado comparando la masa de dinero y el total de la producción económica. Además, como la primera y más importante función del dinero según Marx, es ser un medio de atesoramiento y no de circulación, en economía circulará el dinero que es realmente necesario en virtud de los precios y cantidades de las mercancías, el resto como ya he dicho será atesorado como medio de valor.

Entonces, según esta corriente, el dinero a diferencia de la tradición anterior, se crea a partir de la actividad de los capitalistas en virtud de su demanda de crédito a los bancos, créditos que a su vez son respaldados por el Banco Central. Lo que implica que a diferencia de la tradición exógena, la creación de dinero tampoco posee un carácter inflacionario.

Pero entonces, si el dinero tiene valor en sí desde antes de entrar a la circulación, ¿en base a qué se da el valor del dinero? Marx afirma que es en base al oro. El oro es la mercancía que sirve como reliquia que encarna el valor dentro de las economías. Es por esto que los bancos tienen sus reservas en oro las cuales, en un tiempo contemporáneo a Marx, servían para validar los billetes que circulaban por la economía.

¿Y el dinero fiduciario?

Es cierto que cuando Marx planteó su teoría monetaria no vivía aún los años en los que el dinero fiduciario se hizo masivo a nivel mundial, sucediendo al patrón oro, por lo que su teoría no se adapta al 100% con la realidad actual. Sin embargo sigue explicando la cuestión central dentro de la economía y de sus aspectos monetarios. Es importante entender dos puntos importantes, primero para Marx la jerarquía del dinero iba primero en su calidad de atesoramiento, luego circulación y finalmente como dinero mundial. El papel moneda puede cumplir las primeras dos funciones (medida de valor y circulación), pero el dinero mundial debía de ser el oro, pues representan la materialización absoluta de las riquezas.

En otras palabras, según la teoría monetaria de Marx, los billetes nacionales sustentan su valor en el oro atesorado por los bancos, o en particular el Banco Central. Y a la vez el oro funciona como dinero mundial, o en términos actuales, como divisa internacional para el comercio (y el atesoramiento).

¿La aparición del dinero fiduciario desmiente y refuta esta teoría?

Hay que entender que para Marx no era desconocida la existencia de billetes no convertibles en oro. Es el caso del talero prusiano, un billete que no tenía convertibilidad a la plata, pero que al no tener una valorización legal en relación a la plata, en el mercado se seguía valorizando en función a este metal, por lo que a juicios de los actores económicos, el talero seguía representando un valor determinado en plata. De manera que ya en el siglo XIX el valor de los billetes inconvertibles se seguía generando en relación a la capacidad adquisitiva de estos con los metales como el oro y la plata.

En última instancia, la confianza de los actores económicos en este dinero fiduciario estaba puesta en la capacidad de representar los metales atesorados por el Banco Central. Por lo tanto, ¿cuál es la gran diferencia entre establecer un valor legal del dinero en relación al oro con desvincular esa relación legal? Básicamente lo que sucedió con la expansión del dinero fiduciario fue la eliminación de una forma legal, mas no una realidad, el dinero fiduciario sigue teniendo un valor anclado a las reservas internacionales de cada Banco Central y por tanto, la diferencia es meramente legal, formas pero no fondos.

Esto implica entonces, que el dinero aunque legalmente no sea convertible, en estricto rigor sigue representando un valor en oro, y en primacía ese valor está condicionado por la relación entre las reservas del Banco Central y la masa monetaria.

Esto mismo sucedió con el dólar como “moneda mundial”. El dólar pasó a ocupar tal puesto luego de la segunda guerra mundial, pero su posición la ganó asegurando una equivalencia de US$35 cada onza de oro. Es decir, el dinero mundial ya no sería directamente el oro, pero indirectamente el dinero mundial estaba validado en el oro. Una vez los acuerdos de Bretton Woods se dieron fin sucedió el mismo efecto que con la instauración del dinero fiduciario, ahora en lugar de existir una relación legal entre el oro y el papel moneda, esta relación pasa a ser más bien volátil, pero siempre intrínseca. Desde los años 70’ hasta inicios de los 80’, el valor del dólar cayó y por ende la onza de oro aumentó en el mercado, y esto tiene una explicación central en que, en la medida de que el dólar se desvaloriza como moneda internacional, los actores internacionales optarán por oro, viceversa a lo que sucedió desde los años 80’ hasta el 2000, cuando por auge del monetarismo el dólar volvió a recuperar su valor en detrimento del oro, éste cayó en el mercado, tendencia que volvió a revertirse desde los años 2000 hasta al menos, el año 2012 y parte del 2013.

La realidad del oro a día de hoy

A pesar de que a día de hoy se siga repitiendo que el dinero tiene su validez única como utilidad la de circulación, y cuyo valor depende de su cantidad circulando en la economía basándose primordialmente en la confianza de los actores hacia un billete sin respaldo, la realidad es que cada día más el oro sigue formando parte íntegra de los activos dentro de la banca central alrededor del planeta. Por ejemplo, para muestra un botón:

  • Durante el segundo semestre del año 2015, el Banco Central ruso ha alcanzado su máximo histórico en reservas de oro. Situándose quinto detrás de Estados Unidos, Alemania, Italia y Francia. Las reservas en oro han alcanzado las 1319 toneladas.
  • Estados Unidos cuenta con reservas de oro contabilizadas en 8133.5 toneladas entre sus reservas internacionales. Alemania cuenta con 3387 toneladas como reservas. Italia cuenta con 2451 toneladas como reservas. Las reservas totales a nivel mundial superan las 30.000 toneladas. Todo esto, a pesar de que más de 3 décadas después de la caída de Bretton Woods no existe “un patrón oro” legal.
  • Por último, los DEG (Derechos especiales de giro) no son usados como monedas de intercambio, es decir, dinero fiduciario, pues no tienen una base en reservas en oro.

Finalmente, lo más importante para entender la importancia del oro a día de hoy como pieza fundamental en la jerarquía monetaria es comprobar si en efecto el oro ocupa esta posición en la economía. La afirmación es la siguiente, la jerarquía monetaria es [oro – papel moneda – dinero bancario], entonces tenemos que considerar que a su vez cada agregado posterior se asienta sobre la posibilidad de convertirse en su antecesor. Es decir, los agregados monetarios provenientes del dinero bancario dependen de su posibilidad de convertirse en papel moneda, y éste a su vez depende de la representación y validez dada hacia el oro, el cual es en última instancia el único activo que encarna el valor dentro del cuerpo monetario.

Cuando los actores capitalistas demandan crédito, se está creando dinero (expresado en los diferentes agregados -M2, M3, M4), por ejemplo, cuando un banco genera un crédito de, digamos, $1000, el prestatario pierde un activo de 1000 pero a la vez gana un activo –deuda- de 1000, por lo que se ha generado dinero, un extra de $1000 a la economía los cuales se retirarán una vez se pague dicha deuda. Sin embargo, en el intertanto en que la deuda no sea pagada los 1000 que existen en los activos contables del banco pueden ser usados por el banco como dinero bancario por ejemplo a través de tarjetas de crédito, débito y cheques. Es decir, una vez que yo pago con débito una compra realizada, lo que sucede es que se transfieren números contables en archivos bancarios, es decir no se toca en ningún momento el dinero físico del Banco Central, sino que más bien se está aceptando como medio de pago el pasivo del banco que se transfiere electrónicamente a otro banco. Bajo esta lógica económica, se tiende a creer que el dinero no es más que un signo y que por tanto es posible crear dinero plástico o virtual de la nada sin una validez detrás de todo ese ciclo crediticio. Sin embargo la realidad vuelve a centrar una y otra vez el hecho de que este dinero bancario se valida siempre y cuando pueda ser convertible en papel moneda, toda la estructura se asienta sobre la confianza de poder lograr convertir este dinero bancario en papel moneda, es decir, en validarlo. En otras palabras la confianza se asienta en que una moneda es la misma sea la forma que tenga, ya sea en un billete tangible, o en una cuenta en archivos contables.

A la vez el papel moneda tiene su propia validez en la reserva del Banco Central. Esta reserva está compuesta de una cartera de divisas internacionales (generalmente dólares y euros), y por supuesto oro. Los dólares y euros a su vez tienen sus reservas internacionales en oro, por lo que en última instancia todo el papel moneda en el mundo tiene su base en oro. De hecho cuando el dólar cae en una vorágine devaluatoria el activo más demandado por los bancos centrales en el mundo es el oro, esa es la razón por la cual cuando el dólar cae, el oro se revaloriza y viceversa. El valor monetario del oro es inversamente proporcional a la devaluación de las monedas. Y como no puede ser de otra forma, no existe ni puede existir una moneda cuyo valor sea ex nihilo, todas tienen en última instancia su valor establecido en las reservas, lo que lleva a que en momentos en que esta pierde valor, los actores terminan abocándose en estas reservas mismas las cuales son las que poseen el valor social encarnado, en última instancia, el oro.

…Un ejemplo histórico…

Uno de los ejemplos que más me interesan sobre este tema, es el caso de la economía nazi.

Cuando Hitler llegó al poder, de modo antidemocrático, se instaló en la cima de un país que venía saliendo de una crisis económica de enorme magnitud. Una vez llegado los nazis al poder tenían que solucionar el grave problema de la desocupación alemana. ¿Cómo se superó la crisis? Como en cualquier crisis capitalista, la solución está en elevar la tasa de explotación. Esta se elevó tres veces en comparación a la república de Weimar. Los salarios reales alemanes de hecho, nunca recuperaron el nivel anterior a la llegada de Hitler al poder en más de 13 años, así entonces, en la medida que se pudo potenciar el ciclo de acumulación capitalista en la economía alemana, se pudo volver a ciclos de crecimiento.

Pero para que la recuperación del trabajo llegue a un punto equilibrado en la sociedad, se requiere tiempo. Sin embargo el régimen nazi no tenía tiempo que esperar, entonces optó por elevar el gasto público y absorber esta oferta de trabajadores enfocándolos en, principalmente, dos sectores económicos claves según su visión en ese momento: infraestructura pública y armamento militar.

Sin embargo, y a pesar del crecimiento económico, los ingresos estatales en Alemania no daban para tal nivel de expansión. ¿Cuáles eran las soluciones? O, se elevaban los impuestos, o se endeudaba el Estado, o se imprimía dinero. Por lógica y momento, los impuestos no se podían elevar ya más de lo que estaban, hacerlo implicaría llevar a peligrar la actividad económica del capitalista. Imprimir como antaño tampoco fue visto como una opción rentable en vista de los problemas inflacionarios que se generaban al cubrir déficit con emisión monetaria. ¿Y… endeudarse? Parecía ser la única opción que les iba quedando, pero el régimen nazi optó por vender una operación financiera completamente diferente siendo que en la base era la misma. Así, se crearon los famosos bonos MEFO, los cuales sirvieron como una moneda paralela en la economía alemana.

Los bonos Mefo fueron creados por Hjalmar Schadt, quien fuera ministro de economía desde 1934 hasta 1937, servían como bonos públicos que el Estado vendía a la vez que usaba como una moneda paralela. Es decir, al no poder imprimir marcos como se hizo durante los años de la república de Weimar, el 3° Reich optó por emitir bonos públicos, títulos de deuda que sus poseedores podían cobrar en cualquier momento. En otras palabras para financiar su nivel de gasto tanto endeudó, como elevó artificialmente la masa monetaria. Los nazis directamente han afirmado que esta medida es completamente revolucionaria al evadir todo tipo de dinero fiduciario o dinero basado en el patrón oro, ya que ahora el dinero estaba basado en el patrón trabajo.

Sin embargo este sistema no se diferencia en lo más mínimo de lo que existía en el capitalismo, aunque como es evidente con graves y agudas distorsiones. Es decir, si un Estado se endeuda con empresas y bancos, en algún momento ese nivel de endeudamiento debe de ser costeado y pagado. El Estado cumple los requisitos que cualquier otro actor económico endeudado, sin embargo si el Estado es incapaz de pagar sus deudas, en algún momento, esa enorme cantidad de dinero bancario termina perdiendo validez, y a su vez la misma moneda comienza a perder validez porque en un determinado momento si el Estado endeudado no puede costear sus deudas deberá o declararse en cesación de pagos, lo que derrumbaría todo su aparataje, o emitir para monetizar su déficit y sus deudas, en cualquiera de los casos es la moneda nacional la que pierde valor. Endeudarse ad infinitum es imposible, y lo que hicieron los nazis fue retrasar lo inevitable.

Por eso ya en 1936 la inflación volvió a ser un problema dentro de Alemania. ¿Qué hicieron los nazis? Congelar los precios. Una solución que era tan inefectiva e inoperante, como dañina y capitalista. Congelar precios no era algo nuevo dentro de la historia económica capitalista.

El Estado alemán había enfocado su reindustrialización en el armamento y la infraestructura pública, ambas, improductivas per se, lo que en otras palabras no le generaba ganancias al erario público. Esto porque invertir en autopistas o carreteras no genera ganancias, y el armamento tampoco…

Hacia 1939 la situación se hacía insostenible: el endeudamiento se había elevado a niveles no asumibles… pero sobraban las armas… ¿cómo se iba entonces hacer rentable tal excedente armamentístico?

En última instancia, el intento de expansión territorial nazi tiene una explicación económica. Y por supuesto el elevado grado de gasto público sostenido en un déficit continuo no pudo eliminar leyes objetivas capitalistas vinculadas al oro. Es más, el Reichbank de hecho llevaba años perdiendo sus reservas en oro por estas mismas razones, lo que significa que el dinero circulante en la economía nazi cada vez tenía menos valor, lo que trajo la inflación.

Planteamiento práctico

Vayamos a ejemplos para entender un poco mejor lo previamente señalado.

Digamos que en una economía X, la producción está valorizada en $1000. Digamos que la producción es de 100 unidades. La velocidad de rotación es de 12. Y la reserva del Banco Central es de 12 monedas de oro. ¿De cuánto será la masa monetaria? Por lógica, la masa monetaria tiene que ser de $83.3 para que así cada mercancía cueste $10. Cada uno de estos billetes representará 0.14 monedas de oro.

Ahora en un momento cronológico posterior la economía X ve variar su nivel de producción, esta aumenta a 200 unidades. Lo que significa que la actividad acumulativa capitalista se ha duplicado, ¿qué es lo que sucederá? Si P/V=M, y la masa monetaria se hubiera mantenido constante, entonces tenemos dos opciones, o la velocidad de rotación se incrementa aproximadamente a 24, es decir un 80%, manteniendo así los precios estables, o los precios por unidad deberían de reducirse a $4.998.

La respuesta está dada por la realidad. En una economía capitalista manipular la velocidad de circulación del dinero dentro de una economía no es algo que se dé de modo posible, a diferencia del dinero, el cual se crea en virtud de las necesidades del capitalista. Ahora, si la producción se incrementa y no así la masa monetaria, entonces lo que se verá será una caída de los precios por unidad. ¿Por qué entonces no se permite que se dé una generalizada deflación? Si se permite que la masa monetaria se mantenga estable y los precios caigan en picada por un incremento en la productividad, entonces los costos empresariales caerían en picada y la ganancia no sería posible.

Por ejemplo, digamos que un empresario produce un valor de $100 al mes, la empresa tiene 5 empleados y los salarios pagados suman $50, a cada uno le pagan $10. Digamos que esta empresa produce en ese mes 100 unidades, lo que quiere decir que cada unidad vale $1. La tasa de plusvalía sería del 100%. Bien, ahora pensemos que el empresario ha introducido innovaciones tecnológicas y además ha contratado a un empleado extra, en suma ambos cambios han incrementado al doble la productividad. Ahora en el mismo mes producen 200 unidades. Si la masa monetaria se mantiene constante, entonces el precio de cada unidad se reducirá a la mitad, ahora valdrán $0.5. Sin embargo los salarios se mantienen intactos, el total pagado por los salarios vendría a ser de $60, es decir la tasa de plusvalía habría caído a pesar de que la productividad se ha incrementado al doble.

Ahora pensemos que al mismo tiempo que el empresario eleva la productividad al doble, los cambios en la masa monetaria llevan a que la inflación sea del 4%. Cada unidad ahora vale $1.04. Es decir la productividad está valorizada en $208. Es decir la tasa de plusvalía se habría incrementado a 246.6%. La razón fundamental detrás de la necesidad por elevar la masa monetaria y en mantener una inflación entre el 2 y 5% está en la necesidad por seguir favoreciendo a la clase capitalista con tal de elevar su tasa de plusvalía y ganancia. En un marco de deflación por la estabilidad incólume de la masa monetaria, la ganancia se vería constreñida con el pasar de los años y ello asfixiaría al capital.

Por tanto, volviendo a nuestro ejemplo inicial, si se buscan mantener las mercancías en $10, la masa monetaria debería de aumentar a $166.6. Aumentando la misma, se pueden mantener los precios previos. Ahora bien en realidad y despejando la ilusión monetaria la comparación de los valores entre las unidades producidas y el oro sigue siendo el mismo. Antes 100 unidades equivalían a 12 monedas de oro, suponiendo por supuesto que con cada moneda de oro se pudiera acceder a 8.3 unidades, ahora 200 unidades equivalen 12 monedas, lo que implica que valor de estas unidades ha caído con relación al oro, que no es otra cosa que el valor y tiempo de trabajo asignado para producir cada unidad se ha reducido a la mitad. Sin embargo a la vez cada billete representa una inferior cantidad de dinero, antes cada uno representaba 0.14 monedas de oro, ahora cada billete representa 0.07 monedas de oro. Así, esta creación de dinero ha sido endógena y por ende se ha dado dentro de la economía, por necesidad de los actores capitalistas y no por acto del Banco Central.

Para aclarar este último punto volvamos al primer ejemplo pero ahora integremos un dato extra. Una vez más tenemos una economía X, cuya producción es de $1000, de 100 unidades en total. La velocidad de rotación es de 12. Y la reserva del Banco Central es de 12 monedas de oro. La masa monetaria tiene que ser de $83.3 y cada uno de estos billetes representará 0.14 monedas de oro de la reserva del Banco Central. A su vez, sumemos que este país el tipo de cambio entre la moneda nacional y la moneda de oro es de $/6.9. Asumamos que este país se encuentra en superávit de cuenta comercial por lo que entra un excedente de monedas de oro, supongamos ahora se suman otras 5 monedas (12 en reservas del Banco Central y otras 5 en la economía misma circulando), lo que lleva al encarecimiento del tipo de cambio, ahora es de $/4.9; sin embargo los capitalistas demandan que el tipo de cambio regrese a su punto inicial para así poder seguir compitiendo, entonces el Banco Central absorbe estas monedas de oro y emite monedas nacionales, la masa monetaria pasa a $117.3 y a su vez las reservas internacionales se incrementan a 17 monedas de oro. Como se puede apreciar la relación entre la economía y la masa monetaria ha cambiado, antes la masa monetaria representaba un 8.3% de la economía total, ahora la proporción aumentó a 11.7%, sin embargo no hubo una reacción inflacionaria como sí estimarían los economistas neoclásicos o seguidores de la teoría exógena de la creación del dinero, esto porque a pesar de que se ha incrementado la masa monetaria, las reservas en oro también se incrementaron en igual proporción.

Mírese que antes, las reservas de oro equivalían al 9.96% del PIB. Ahora equivalen a 14.11% del PIB, es decir se han revalorizado. A su vez cada billete representaba 0.14 moneda de oro, ahora la equivalencia es la misma, por lo que cada billete representa en oro exactamente el mismo valor, por lo que no hay desvalorización, devaluación efecto inflacionario.

Por otro lado, como muestra de creación exógena del dinero la emisión monetaria para financiar déficit público sí genera un crecimiento de la inflación como he dicho previamente. Para mostrarlo con un ejemplo, volvamos al ejemplo inicial. Tenemos una economía de $1000. Los salarios y la plusvalía se dividen en igual proporción, 50/50, y los impuestos son del 20% sobre las ganancias, lo que significa que al Estado por concepto de impuesto le ingresan $10. Pues bien, en este momento el Estado gasta $10, por lo que no hay déficit y las cuentas se ajustan. Al año siguiente, supongamos, el gasto público se incrementa a $15 por determinadas razones (amplió la cobertura sanitaria y educativa, o se involucró en una guerra) sin embargo la economía no crece, se ha mantenido estática, ¿de dónde puede sacar el Estado el dinero extra que no tiene? Podría elevar los impuestos, pero digamos que esa opción está vetada en este momento, podría pedir préstamos y endeudarse a través de la venta de bonos públicos, pero al igual que en el caso anterior tampoco está la posibilidad a la vista, por último podría esperar que el Banco Central emita dinero para financiar el déficit. Es decir de este gasto que suma $15, 2/3 son financiados por los impuestos, y el 1/3 restante fue financiado por la emisión. En otras palabras el Banco Central se ha creado $5 de la nada, sin que haya detrás una necesidad económica capitalista, ahondaré en ello al instante.

Supongamos una vez más que la economía, como se dijo previamente, es de $1000, la masa monetaria es de $83.3, la velocidad de circulación es de 12 y las unidades producidas son 100. Originalmente el precio de cada unidad era de $10, pero ahora la masa monetaria se ha incrementado a $88.3 porque se ha buscado financiar el déficit público, ahora para que las cuentas cuadren el precio de cada unidad ha aumentado a $10.596, es decir los precios se han incrementado un 5.96%, una proporción muy similar al 6% que se ha incrementado la masa monetaria por sobre lo que la economía requería en términos reales, por ende, la emisión monetaria ha sido exógena e inflacionaria.

A la vista de los datos…

Para poder afirmar lo previamente señalado, diferentes estudios demuestran que a la luz de la evidencia empírica (José de Gregorio, Mucho dinero y poca inflación, 2003), un incremento del dinero no genera un crecimiento inflacionario en igual proporción. 49 episodios analizados entre 1976 e inicios de los años 2000, en promedio se produjo un incremento del 23% del dinero, mientras que el incremento inflacionario en promedio fue solo de un 2.4% en promedio. Países como Argentina, Chile, Estados Unidos o Japón vieron incrementar su dinero circulante en una magnitud mucho mayor que el crecimiento inflacionario dado en el mismo momento, lo que implica que no existe una correlación entre el incremento monetario y la inflación dentro de una economía.

Por otro lado, analicemos el caso argentino dado durante la década de los años 2000 en virtud de su creciente proceso inflacionario. El agregado M2 desde el año 2001 hasta el año 2014 se mantuvo en torno al 27% del PIB, por lo que según los partidarios de la teoría exógena del dinero, la inflación debería haberse mantenido estática. No obstante, desde un índice negativo inflacionario del -1% en 2001 se pasó a más de un 30% en 2002 y desde 2007 hasta 2014 el índice ha fluctuado cerca del 20%, descontando el año 2009 momento en que la inflación solo creció un 10%. Este fenómeno no puede ser explicado según la teoría exógena del dinero, sin embargo sí que se puede entender desde la teoría monetaria de Marx, así, la relación entre el dinero y la reserva internacional del Banco Central veremos que desde 1991 al 2001 la relación fluctuó entre 0.97 y 0.91, mientras que desde el 2001 se pasó a un 0.05 en 2014, lo que significa que la masa monetaria ha incrementado 18.2 veces su tamaño en relación a la reserva internacional. Así, mientras durante los años 90’ la relación se mantuvo relativamente estable, y por tanto, la inflación se redujo a sus mínimos, durante los años 2000’ la relación se modificó mostrando una paulatina y a veces acentuada devaluación del valor de la moneda, lo que en otras palabras significa ante un incremento de la masa monetaria en relación a las reservas, lo que se da es una pérdida del valor de la moneda pues esta representa una menor proporción de las reservas internacionales del Banco Central, lo que significa en otras palabras que representan una proporción inferior a la cantidad de oro y de divisas internacionales reservadas.  

En general, los grandes períodos explosivos de hiperinflación (Argentina durante los 70, 80 y luego los años 2000; Chile durante los años 70, Israel durante los 80, Venezuela durante los 80 hasta la actualidad, Alemania durante los años 20 y segunda mitad de los 30, entre otros) se dan por las constantes devaluaciones acaecidas en un período, o, mejor dicho, por creación exógena del dinero, y es que cuando un gobierno debe de financiarse de la emisión misma del dinero, lo que se está haciendo es venderle bonos públicos al Banco Central, quien emite dinero para financiar su déficit, generando episodios inflacionarios o cuando la situación se agudiza, hiperinflacionarios.

…Finalmente;

Por último, no está demás señalar que como si la teoría de la creación endógena del dinero es cierta, como he visto, ¿por qué se sigue buscando señalar que en realidad es exógena y que éste se crea ex nihilo? Porque todo el andamiaje teórico neoclásico se derrumbaría. Un sistema en el que son los demás factores los que determinan la cantidad necesaria de dinero, y que éste por tanto no viene impuesto desde afuera, lleva a admitir que los precios de las mercancías (bienes y servicios) dentro de una economía están dados antes de la circulación comercial, en consecuencia todo el cuerpo teórico neoclásico se derrumbaría y detrás del mismo todas las justificaciones políticas que subyacen en la superestructura capitalista se verían invalidadas.



Categorías:Economia

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