¿Qué está pasando en Chile?

Una Reflexión sobre los últimos acontecimientos

Actualmente en Chile se han dado una serie de escándalos de corrupción asociados a diferentes personalidades de la política chilena, prácticamente todos los partidos políticos de la Alianza y Concertación se han visto envuelto en los casos de Penta, Soquimich y Caval. Los principales partidos políticos del país se han visto envueltos en estos escándalos y prácticamente todos han perdido legitimidad y en varios de ellos la fuga de militantes se ha disparado. Aparentemente estamos frente a la crisis de legitimidad política más grande generada durante los últimos años, sin embargo es necesario contextualizar estos hechos.

  • En primer lugar es bueno recordar que no es actual la desacreditación política, ya que lleva años. Los mismos partidos políticos, base fundamental dentro de una democracia liberal, llevan años con una popularidad baja. Si actualmente según la última encuesta Cep de abril del presente año, el porcentaje de población que estima que estos tienen “mucha o bastante confianza” era del 3%, entre julio y agosto del 2013 era del 8% (y probablemente irá a la baja o se mantendrá estancado durante un tiempo).
  • En segundo lugar, tampoco es nueva la corrupción en Chile. Lo que sí es nuevo es la percepción de la corrupción como problema de vital importancia, así, según la encuesta Cep, en marzo del año 2000 la proporción de habitantes que pensaba que la corrupción estaba entre los tres principales problemas más graves de Chile era el 5%, en noviembre del 2014 ya hay un 9%, y en abril un 28%. Probablemente de aquí en adelante la proporción vaya al alza y se quede en los primeros lugares durante varios años.
  • En tercer lugar los escándalos en Chile y la desacreditación de la clase política no es un problema solo ceñido a Chile, de hecho actualmente buena parte de los líderes políticos de occidente y América Latina han visto caer su popularidad y las otrora coaliciones políticas históricas que gobernaban casi sin oposición sus naciones, están cayendo a niveles históricos de desaprobación. En Grecia Syriza, en Escocia el Partido nacional escocés, el partido Ley y Justicia en Polonia, Podemos en España e incluso el BJP en India. Todos estos partidos y coaliciones se han fortalecido luego de una constante desacreditación popular de los partidos tradicionales.

Dicho esto entonces, vale preguntarse, ¿qué es lo que está sucediendo en el país y en el mundo? Son varias cosas que puedo esgrimir grosso modo.

  1. El centro histórico político está tambaleando en buena parte del mundo, y en frente a esta situación partidos ubicados en los extremos políticos –siempre visto todo desde la perspectiva del liberalismo- se fortalecen, ya sean de izquierda (como Syriza o Podemos) como de derecha (como el BJP indio y LyJ). No es la primera vez que esto sucede, en el conocido período entre guerras el liberalismo retrocedió en buena parte de Europa y tanto comunistas como fascistas se hicieron más populares.
  2. El centro histórico es cuestionado principalmente por tres motivos motivos, el primero es su trabajo en medio de las crisis económicas, el cual está enfocado en elevar las tasas de explotación para propiciar la inversión y darle un impulso a la economía, actitud enfocada principalmente en momentos de crisis económica como ha sucedido en Grecia; el segundo es su tendencia a favorecer la inmigración de trabajadores en momentos de expansión económica como medio de impulsar la economía; y el tercero es su complicidad en la corrupción inherente al capitalismo. El primer hecho impulsa principalmente a las izquierdas a alinearse hacia sectores más de izquierda, el segundo hecho contribuye a las derechas a derechizarse aún más, y el tercer hecho es compartido con indignación por ambas partes.
  3. En Chile la corrupción se ha destapado de momento, y de momento estamos viendo qué medidas se tomarán una vez se aclare el problema, si es que se aclara por supuesto ya que no doy nada por hecho. Pero como mencioné previamente la corrupción –entendida esta como el traspaso de favores políticos a cambio de financiamiento entre la clase política y la clase capitalista- no ha nacido el presente año, la corrupción es tan antigua como la civilización misma, y con el surgimiento de la democracia liberal, ha pasado a formar parte íntegra del sistema.
  4. El sistema liberal se sostiene bajo la premisa del multipartidismo derivado en un bipartidismo. El sistema está creado para que los partidos confluyan a un bipartidismo, una centroderecha y una centroizquierda. Estos partidos a su vez reciben financiamiento de las familias más ricas de cada país ya sea de modo legal, como también de modo ilegal, todo dependerá de las reglas que cada legislación nacional estime conveniente. Pero es este mecanismo el que lleva a que en definitiva los partidos políticos funcionen como coladores frente a los elementos radicales que podrían alcanzar al Estado, pues, los partidos amigos de sistema y por tanto de su élite (o llamados también partidos tradicionales), son los partidos financiados, y los que quedan fuera de ese marco también están fuera del financiamiento entrando en una lucha desigual por no decir testimonial.

Frente a esta realidad lo que se puede señalar es que los casos de corrupción política que se han destapado son muchos, pero son solo la punta del iceberg. Ya que si el sistema se sostiene en base a la financiación del privado/burgués/capitalista/empresario hacia el partido político “tradicional”, estamos frente  a la institucionalización del pago de favores políticos. Así se nutre el sistema político que a su vez sostiene las relaciones sociales capitalistas sin cuestionarlo. La corrupción en tanto no es más que este mismo ejercicio pero fuera de los márgenes de la ley.

No es de extrañar que los partidos políticos estén deslegitimados no solo por sus implicaciones en la corrupción, sino que sobre todo por mancillarse la relación entre los partidos y los ciudadanos a un nivel en el que la ciudadanía no se identifica con los partidos políticos que, supuestamente, los representan.

¿Qué es lo que podría suceder durante los próximos 5-10 años?

Dos son las principales consecuencias de todos estos sucesos, o bien se puede mantener todo como está, la misma dinámica y lógica, ¿sería posible olvidar el malestar y partir de cero? Desde luego, no sería la primera vez que a partir de diferentes políticas oficiales y no oficiales se termina desviando la atención hacia otro problema o suceso, tampoco olvidemos que frente a un malestar generalizado las élites tienden a ceder parte de las ganancias que generan para así evitar que suceda algo peor, lo cual fue lo que sucedió durante la primera mitad del siglo XX y dio pie al nacimiento del Estado de bienestar, ya puestos en la actualidad, este descontento podría usarse para dar paso a más ganancias nacionales en la búsqueda de derechos no reconocidos, pero…¿qué es lo que pretenderían evitar las élites entregando pan y fiesta al pueblo? Principalmente que la arquitectura política se vea gravemente modificada, es decir, que lleguen al poder populistas lo suficientemente apoyados por la población al punto de que tengan la fuerza para limitar enormemente su red de negocios y sus elevadas ganancias, esto porque un populista tiene muchos puntos negativos (como lo puede ser su excesivo personalismo, la concentración del poder y el autoritarismo) pero entre los puntos positivos se encuentra la capacidad de estos para limitar a las élites tradicionales llegando al punto de construir nuevas élites que reemplacen a las anterior para siempre.

En Chile probablemente la Nueva Mayoría se pondrá de acuerdo con la Alianza para tramitar una serie de reformas (con letra chica muchas) que generen un grado de bienestar en la sociedad generalizada. De paso buscará nuevas medidas que prevengan la corrupción en el país,  y así evitar que se siga desplomando la popularidad de la clase política. Si esta estrategia no funciona, es muy probable que el descontento generalizado sea usado por un candidato externo a ambas coaliciones que adquiera un importante peso entre los habitantes más desencantados (jóvenes, clases medias profesionales, izquierda extraparlamentaria, Etc.), tal y como ha sucedido en España, Grecia o Polonia.



Categorías:Chile

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: