La primavera árabe

Estamos a un día de cumplir 3 años desde que Mohamed Bouazizi, un joven tunecino de 26 años que se desempeñaba de vendedor ambulante se autoinmolara el 17 de diciembre del año 2010 en protesta por la actitud de las fuerzas de seguridad que confiscaron su puesto de ventas, lo que llevó a que este joven iniciara una protesta, y, ante la negativa reacción de las autoridades, tomara la drástica decisión de inmolarse. Desde entonces este dramático evento llevó a que se diera un efecto dominó que terminaría siendo conocido como la «Primavera árabe», la que, le ha costado la vida a los regímenes dictatoriales existentes en Túnez, Egipto, Libia, en primera instancia, además de una desestabilización total del orden existente en una serie de países, entre los que destaca de manera importante el caso sirio.

Para poder hacer un balance de los últimos años se deberá hacer un análisis de lo que ha acontecido en la región los factores que han condicionado los acontecimientos, así como las características particulares de cada país, en un principio es necesario hacer un barrido de lo sucedido a nivel regional durante las últimas décadas para luego comenzar con una lectura más específica.

La configuración poscolonial en el mundo árabe musulmán

Comencemos señalando que para referirnos a esta región nos adherimos al concepto «árabe-musulmán» porque identifica a la sociedad y cultura predominante, que es tanto árabe, como musulmán, aunque se debe recordar que históricamente han existido importantes minorías religiosas (como la cristiana, que por cierto existe desde siglos antes de los musulmanes).

Es importante además aclarar que fuera del cliché habitual, y a pesar de que el Islam nace en un contexto netamente árabe, éste luego de siglos de expansión y mestizaje cultural, ha llevado a que la minoría del mundo musulmán a nivel mundial sea árabe; como dato se calcula que en el mundo existen cerca de 340 millones de árabes, mientras que por otra parte, cerca de 1600 millones de personas en el mundo profesan el islam.

Esta región ha vivido una historia conectada durante siglos, y desde esta orilla se puede entender que lo acontecido en Túnez a fines de 2010 haya estallado y se haya expandido tan velozmente por toda la región, esto porque existe un elemento cultural histórico que aglutina las realidades, un elemento estructural que se retrotrae a siglos de historia. Pero, desde una mirada más actual la realidad del mundo árabe tiene su explicación en gran medida desde la colonización y dominio europeo que se inicia con el arribo de Napoleón a Egipto en 1799 y alcanzando su cénit con el tratado de Sykes-Picot de fines de la primera guerra mundial que da a Francia y Gran Bretaña dominio sobre lo que actualmente es Irak, Palestina, Siria y Jordania. Este período colonial comienza a finalizar con el fin de la segunda guerra mundial, momento en que a nivel global el conocido «tercer mundo» se organiza en una serie de luchas anticoloniales de carácter nacionalista que termina gestando una serie de independiencias. Estas luchas se dieron en África, Asia, así como también en la región acá trabajada.

En buena medida, el proceso que vivieron los países árabes desde fines de la segunda guerra mundial tuvo mucha similitud con lo vivido en América Latina luego de la independencia durante las primeras décadas del siglo XIX. En este sentido el mundo árabe sigue la misma línea modernizadora que había tomado América Latina, lo que quiere decir es que el mundo árabe se ciñe a la realidad del liberalismo y la modernización capitalista. Esto implica que el avance debe ir guiado por dos ideas: 1) un desarrollo económico a través de la industrialización y el desarrollo estatal en las áreas requeridas, 2) un avance en la secularización de las instituciones hasta ese entonces dominadas por los grupos más conservadores.

Durante este período, y con muchas diferencias internas, surgen dentro de la región importantes líderes y partidos que se alzan desde una orilla ideológica laica, progresista, autoritaria y también estatista. Durante estos años nos encontramos con líderes como Nasser en Egipto, Gaddaffi en Libia, el Ba’az en Irak y Siria, y el socialismo de Bourguiba en Túnez.

Sin embargo la realidad del mundo árabe y su particularidad histórica con relación a América Latina radicaba en que habían dificultades que no tuvieron los latinoamericanos durante el siglo anterior, por una parte la existencia del Estado de Israel significó un importante obstáculo para estos movimientos nacionalistas de tendencia secular pues por una parte le ha significado enormes costos económicos y militares, y por otra le ha significado además un importante distanciamiento del mundo occidental donde Israel ha sabido actuar con un desplante mucho mayor. Además, otro problema que se suma al israelí, es la existencia de grandes reservas de petróleo que puso un importante interés en las potencias occidentales sobre todo luego de la primera guerra mundial, y es este motivo el que ha hecho que ni Estados Unidos, ni las potencias Europeas ni Rusia, sean indiferentes a las políticas de esta región, la principal preocupación occidental ha estado puesta en mantener el flujo constante de crudo a un costo razonable y aceptable.

Ambos problemas se han unido toda vez que tanto Israel necesita de la ayuda occidental para sobrevivir, y occidente necesita de Israel para mantener su política en la región. De ahí las alianzas regionales entre Israel y Gran Bretaña-Francia en una primera parte, para luego aliarse con Estados Unidos desde la segunda mitad del siglo XX en adelante.

Durante el período que va desde la posguerra hasta los años de la década de 1970 esta tendencia política se mantuvo, en algunas áreas se intensificó incluso, todo en consonancia con el desarrollo histórico mundial. Estamos hablando de una etapa histórica reconocida por sus importante nivel de crecimiento económico, el historiador británico Eric Hobsbawm habló de la etapa dorada del capitalismo. Es durante esta etapa que los Estados de Europa occidental, Norteamérica y Japón, consolidan su desarrollo y asumen un importante nivel de vida. Es de hecho, en esta época cuando se popularizan conceptos como mundo desarrollado y subdesarrollado.

Sin embargo este ciclo de crecimiento llegaría a su fin hacia la década de 1970 y con ello, se darían una serie de consecuencias en el plano político y social. El inicio de un período marcado por crisis económicas dio paso a una debilidad de los regímenes establecidos tras la posguerra y comenzó paulatinamente a minar sus pisos de adhesión ciudadana. Igual que en la fase anterior, este proceso guarda una importante relación con lo acontecido en el mundo, esto porque así como el modelo de desarrollo colapsa en el mundo árabe, también pasa de manera similar en Europa y América, claro que con importantes diferencias.

Una importante diferencia está en que, a diferencia de América Latina, el proceso de secularización no se logró consumar en la región árabe, y esto hizo que tanto las instituciones públicas que definen este secularismo, como también la base social estuviera propensa a, en momentos de crisis, retomar ideas tradicionales cercanas a la cultura mayoritaria, es decir, a la cultura musulmana.

Esta quiebra del modelo existente en el mundo árabe, da pie para que el islamismo comience a ganar centralidad en la realidad política regional. Pero no sería dentro de la región árabe donde los islamistas llegarían al poder por primera vez, sino que sería afuera, en Irán, esto porque la revolución iraní de 1979 puso en el poder a un régimen de carácter teocrático, islamista, antiliberal (lo que deriva en su esencia de antioccidental y soviético) que impactó a nivel global.

Islamismo, integrismo, el islam político como realidad de una crisis mundial

Anotado lo anterior, cabe sintetizar que, la realidad política árabe gira bruscamente a partir de la década de 1970 cuando el modelo establecido en la posguerra se comienza a desmoronar en directa relación con el debilitamiento progresivo de la economía capitalista, es decir, del fin de la etapa A de Kondratieff y el comienzo de la etapa B. Ahora bien, esta crisis no solo fue económica, sino que repercutió en otras dimensiones, especialmente en la ideológica donde puso de manifiesto importantes límites del liberalismo como doctrina aplicada en buena parte del mundo. Ejemplo de lo anterior es mayo del 68, momento en que las protestas se extendieron por todo el mundo demostrando repudio tanto hacia el papel internacional norteamericano como también soviético.

En este aspecto la revolución iraní marcó un hito importante en la medida que destruye las concepciones políticas regionales predominantes, instala una revolución que no sigue las doctrinas de la ilustración, además de darse en pleno corazón geopolítico afectando e influyendo toda la región árabe ya que, aun cuando Irán no sea un país árabe, sí ha influido de manera importante en la zona, y lo sigue haciendo.

No obstante, vale la pena recordar que el islamismo no nace con la revolución iraní, sino que se retrotrae a décadas atrás, y es que hasta los años de 1970 existía, pero de manera marginal y minoritaria. Su existencia se desprende de dos procesos político-ideológicos que experimenta la región entre fines del XIX e inicios del XX que se vinculan a su necesidad de insertarse en el mundo moderno de forma más apropiada.

Este proceso de modernización vinculado a la expansión capitalista y la modernización del mundo, de la cual los árabes no debían perder oportunidad, se ve expresado en esta primera ideología modernista conocida como el reformismo islámico, que es a su vez, alentada por los ulemas modernistas en alianza con los poderes políticos se esfuerza en trazar una vía intelectual hacia la modernidad. El reformismo islámico, es en esencia la gran imbricación entre el patrimonio jurídico musulmán y el modernismo ilustrado liberal. Esta ideología buscaba mirar al Corán y al Islam desde una perspectiva en la que fuera posible adaptar las ideas clásicas a los valores modernos e ilustrados. Y vio a su vez, su gran expansión durante fines del siglo XIX como muestra de la necesidad por adaptarse al cambio y por modernizarse. El gran ejemplo de esta ideología es el Egipto que desde el ascenso al poder en 1805 de Muhamed Alí, se reformó barriendo con la aristocracia mameluca y los ulemas, y poniendo al país en una postura internacional de gran importancia.

La segunda gran ideología modernizante es el nacionalismo, que surge a consecuencia -a vez que gracias- del reformismo. Éste juega un papel fundamental durante el siglo XX, y tiene relación con los regímenes gobernantes que se hacen con el poder a través de aquellos años, y especialmente luego del retiro del orden colonial europeo. El nacionalismo es la ideología que representa este refuerzo musulmán por modernizarse en medio de la industrialización y expansión capitalista del siglo XX, superando al reformismo visto como incapaz de hacerlo, el primer gran ejemplo de esta ideología puesta en acción no se da en el mundo árabe, sino que se pone de manifiesto en un país musulmán que esta fuera de esta órbita pero que sí ha estado conectado a la región de forma histórica: el mundo turco. Así, en la Turquía que nace luego de la caída del imperio otomano y donde gobierna Mustafa Kemal Ataturk, las reformas impuestas no tienen ya un trasfondo en el que se buscara llevar un reformismo desde el islam, sino que cada vez más las corrientes religiosas incluso las que estaban a favor de la modernización, comienzan a quedar desfasadas y vistas como reaccionarias. En este sentido el nacionalismo fue mucho más radical en su aplicación y realidad como política de Estado, de ahí su impronta autoritaria y represiva. En el caso árabe habrá que esperar la llegada de Nasser al poder para poder hablar de un nacionalismo propiamente tal como ideología de Estado en un país árabe. El nacionalismo a su vez, llevará a que los ulemas pierdan cada vez más relevancia, poder e influencia, pero llevarán a que una disidencia hasta entonces marginal, política y no religiosa, retomen las ideas religiosas en búsqueda de dar respuesta a los fracasos del nacionalismo.

Finalmente el islamismo, que permanece hasta los setenta como movimiento marginal, pero producto de la modernización nacionalista, comienza a cobrar importancia en la medida de que el nacionalismo comienza a expresar una multitud de problemas. En este sentido pasa lo mismo que con el reformismo y el nacionalismo: el reformismo logró dar nacimiento a una serie de movimientos y actores que luego lo superarían en torno al nacionalismo, éste a su vez y a través de las reformas sociales y económicas, termina creando una nueva realidad moderna que genera el espacio para que nuevos actores retomen las ideas religiosas, pero no desde la religión, sino que desde la política. Así, el islamismo, o, islam político, es una suerte de movimiento e ideología política que usa a la religión y no viceversa. Podemos observar cómo estas ideologías islamistas comienzan a nacer temprano en el siglo XX; la hermandad musulmana egipcia nace en 1928, y es el mejor ejemplo.

¿Qué es lo que significa el islamismo? A grandes rasgos:

  • Primero que todo, afirman que ninguno de los movimientos que ha llegado al poder en los países ha logrado remover o deshacer la presencia de las potencias extranjeras en los asuntos nacionales, señalan el papel de Estados Unidos e Israel en la región.
  • En segundo lugar dicen que la situación la respaldan, o al menos la vuelven posible de forma indirecta, los regímenes que están en el poder aun cuando afirmen oponerse a tal situación. De manera que para los movimientos islamistas, los regímenes existentes son funcionales a los intereses extranjeros, incluido regímenes con una base religiosa como Arabia Saudí.
  • De lo anterior se desprende que, para los islamistas sea necesario deshacerse de estos regímenes modernistas, derrocar la opresión exterior e impulsar una renovación interna.
  • El discurso islamista entonces se articula en torno a tres enemigos: i) oposición a las élites nacionales, ii) oposición al aliado occidental, iii) oposición al laicismo.
  • El islamismo no es antimodernista, más bien, representa una versión alternativa del modernismo donde los valores liberales son negados.
  • Como es un movimiento con una base política, tampoco es favorable para los ulemas y otras autoridades religiosas, por lo que estas tienden a acercarse a los regímenes hasta ese entonces laicos (cuestión que lleva a que estos regímenes pierdan su esencia del todo «laica).

El islamismo a su vez, emerge en un momento similar al del neoliberalismo. Aunque a diferencia de éste, el islamismo nace desde una base más bien popular, mientras que el neoliberalismo parte desde las élites gobernantes. Pero además, el islamismo tendrá una relación ambivalente tanto con la ideología neoliberal (representante del establishment que rechaza) así como con el Estado, ya que fuera del poder, son movimientos que se muestra antiestatistas insistiendo en los valores espirituales, pero en el poder tal retórica y pensamiento no se ha puesto del todo de manifiesto, como lo muestra el caso iraní.

En síntesis el islamismo surge como respuesta a los fracasos de los regímenes anteriores, así como reacción al desmoronamiento del modelo de desarrollo imperante hasta los años de 1970. Esto nos lleva a concluir que, el islamismo es al mundo árabe y musulmán, una respuesta a la crisis que se dio en el mundo desde 1970 en adelante, y que en otras regiones toma una forma y una identidad diferente. 

Configuración del mundo árabe musulmán en un sistema en crisis

La llegada de un período de constantes crisis en el mundo como ya hemos visto, minó tanto los regímenes existentes, así como el modelo de desarrollo predominante. Es por esto que a partir de los años 70 los regímenes serán suplantados mediante estrategias como el golpismo, o, en caso de no ser suplantados, estos regímenes modificarán su estrategia de desarrollo progresivamente. Dos son los hitos que condicionan estos cambios, por una parte la crisis económica internacional, y por otra la revolución iraní y el agrupamiento político del islamismo. Esto lleva a que, como sea que avance el país árabe y con todas sus particulares, los regímenes tiendan a abrazar la ideología neoliberal por una parte, y por otra comiencen a dejar de lado las ideas seculares.

Una vez más, este proceso registra una directa relación con lo que pasó en el mundo. En América Latina la década de los 70 y especialmente los años 80 son recordados como la implementación masiva y feroz de reformas de carácter neoliberal. En la región árabe se vio una sucesión similar, la llegada de Sadat en Egipto representa este cambio. A su vez, regímenes como el de Gaddaffi, que a pesar de continuar su existencia, registran un paulatino proceso de reformas neoliberales. Lo mismo se aprecia en el caso del régimen de Hafez y -luego- Bashar Al – Assad. También se constata lo mismo en lo relacionado a la calidad de secular de los diferentes regímenes, especialmente se ve en el caso del ba’az en Siria e Irak, en ambos casos los gobiernos otrora seculares, comienzan a ceder paso al islam en una serie de puntos, ejemplo interesante es el cambio de la bandera iraquí en 1991 en la que se incluye el  takbir (declaración de fe del Islam), lo mismo se ve para el caso de Egipto, donde los Hermanos Musulmanes a pesar de estar en teoría excluidos y en la clandestinidad, desde los años de Mubarak tenían la posibilidad de presentarse a elecciones de 2005; además hay una serie de ejemplos en los que los regímenes comienzan a financiar a ulemas en el país, y mezquitas a nivel en el país así como en el extranjero.

Resulta relevante que se entienda que los regímenes árabes tienden a evolucionar a una mezcolanza entre el neoliberalismo y la adaptación de los diferentes gobernantes a los dictámenes internacionales. Cada vez más vemos como estos gobiernos resultan funcionales al orden internacional y en especial a las potencias extranjeras, especialmente Estados Unidos.  En consecuencia, por una parte los regímenes instalados en la región, del color que fueran eran funcionales al orden internacional, así, es fácil ver cómo estos líderes tenían décadas de negocios y pactos diplomáticos con los supuestos enemigos occidentales, y, a pesar de que algunos regímenes se mostraran al menos desde el discurso de forma radical antiestadounidense, como el caso sirio, en el fondo seguía siendo un régimen funcional a los intereses occidentales y con una cercanía cada vez mayor aun cuando no hubiese mayor tacto con Washington, sí lo había con Europa. Por otra parte la instalación de un proceso de reformas neoliberales llevó a que en los países árabes se dieran consecuencias marcadas similares a las dadas en otros países: recortes en los derechos sociales y labores, desaparición de la seguridad social, elevada destrucción del empleo y descenso marcado de los salarios. Consecuencias aún más marcadas para el caso árabe considerando lo limitados que eran todos estos derechos en una región ya atrasada y pobre. Es por esto que en última instancia la reacción que conllevó a la primavera árabe tiene relación con este período de reformas neoliberales que buscaron elevar la explotación de los trabajadores y asegurar un nivel de acumulación y rentabilidad económica, lo que terminó empobreciendo a las capas populares de los países, proceso que en un momento determinado terminó explotando. La misma realidad ha configurado movimientos sociales en buena parte del mundo, precisamente estamos viendo reacciones en Europa frente a las reformas de la Troika, en Estados Unidos enmarcado en el movimiento ocupa, y también en Chile a través de los estudiantes. Por supuesto estos movimientos no son iguales, principalmente porque en el caso árabe el nivel de violencia es mayor, en gran medida condicionado por la existencia de una superestructura diferente, es decir dictaduras represivas, además de una configuración social acosada por el florecimiento del islamismo. Si a esto añadimos los conflictos de carácter tribal existentes aún en varios países árabes, entendemos porque, a pesar de tener causas similares, las revueltas y rebeliones se dan con tanta diferencia.

Es por esta misma razón que en un primer momento, los líderes occidentales se negaron a retirar apoyo a los líderes árabes. Cuando Mubarak estaba entre la espada y la pared se le seguía apoyando, lo cual tuvo un importante costo  en términos de popularidad, y, al ver que a pesar de todo estos líderes estaban destinados al fracaso, la retórica occidental cambio de negar el apoyo a las protestas, a apoyarlas desde el discurso. Todo a pesar de que esta «primavera árabe» se sale de su control y pone en duda cualquier aspiración que se tenga sobre una región tan importante por sus riquezas económicas.

La Primavera Árabe cumple con la siguiente definición histórica, es una coyunturauna coyuntura es un espacio que se abre en las sociedades a raíz de un suceso o evento particular que, estando sobre un momento adecuado, genera una reacción en cadena y que deberá ser llenado por los actores del momento. Una coyuntura es un momento adecuado en el que se pueden cambiar las realidades, pero no es del todo seguro, ya que dependerá de los actores que entren en este espacio y actúen conforme a sus necesidades e intereses. De manera que dependiendo de esto, se darán los resultados, lo cierto es que la coyuntura acelera el ritmo histórico y provoca cambios, aun cuando estos cambios sean para dejar todo como estaba (ejemplo la revolución francesa). Es por esto que las coyunturas tienden a aglutinar a tantos colectivos políticos y sociales dispares, con apreciaciones y objetivos distantes, pero que pueden tender tanto a la convergencia como a la divergencia, que es lo que vemos actualmente en los países árabes. Por esto podemos reconocer los siguientes grupos que participan activamente en las protestas:

  1. Grupos y partidos islamistas.
  2. Militares de los regímenes existentes o caídos, que buscan perpetuar al máximo los rasgos del antiguo régimen (caso de Egipto).
  3. Agentes a sueldo de países extranjeros.
  4. La izquierda laica que lucha por más derechos sociales y libertades políticas.
  5. Los demócratas de clase media que buscan luchar contra el régimen dictatorial.
  6. Los jóvenes que son los más afectados por las reformas neoliberales.

Esta disparidad en los proyectos y en los actores puestos en la lucha, ha llevado a que este período sea tan sangriento y violento. Ahora bien, también hay diferencias entre los mismos países, vayamos a ver caso por caso; Túnez, Egipto, Libia y Siria.

Túnez

Túnez hasta fines del 2010 era visto por occidente como un país altamente modernizado y abierto en relación a su entorno. Eran los mismos gobiernos europeos quienes maquillaban la situación y al régimen político existente dentro del país, creando un imaginario mucho más digerible para los europeos.

Túnez hasta mediados del siglo XX, formó parte de los territorios coloniales franceses, pero ya hacia los años 30 se comenzó a gestar una importante -al menos en términos cualitativos- resistencia política al régimen colonial. Y un hito relevante es la creación del partido pro-independentista Neo Destur encabezado por Halib Bourguiba en 1934, éste a su vez sería encarcelado durante más de una década por el régimen colonial en vista de su actitud contraria y activista anticolonial.

Llegado a los años posteriores a la segunda guerra mundial, las fuerzas anticoloniales y se fortalecen y fortalecen al Neo Destur. Entre 1952 y 1955 se desata una lucha armada en búsqueda de la independencia, y, en 1956 Francia reconoce la soberanía de la monarquía en Túnez, pero ya en 1957 el rey es depuesto por una asamblea constituyente.  Se proclama la república y Halib Bourguiba se convierte en su presidente. El Neo Destur pasa a convertirse en el partido socialista Destur (PSD).

Desde inicios de los años 60, la tendencia generalizada en el mundo árabe, sobre todo en aquellas naciones que habían instalado regímenes nuevos, suplantando a los reyes e instalando partidos de orientación socialista, autoritaria y estatistas en el poder. Se colectivizan diferentes propiedades y se nacionalizan una serie de empresas extranjeras.

Sin embargo ya a inicios de los años 70 la tendencia comenzó a cambiar, y las reformas tomaron otro giro. A inicios de los 70 el país se comienza a abrir ante las inversiones extranjeras, y, además, el presidente Bourguiba se hace presidente vitalicio. Ya a inicios de los 80 comenzó a intensificarse este proceso de apertura comercial y económica, a la vez que se reorganizó una estructura plural política, sin embargo en las elecciones de 1981 el oficialismo sacó cerca del 94% de los escaños.

En 1984 se suprimieron subsidios importantes como los relacionados a los alimentos, lo que llevó a un incremento muy acentuado del precio de alimentos de primera necesidad, como el pan. Esto generó una situación social inestable de la cual se generaron protestas con muchos muertos.

Ya hacia 1986 el régimen de Bourguiba estaba viendo su fin, y, el coronel Zine el Abidine Ben Alí estaría sumando más influencia y concentrando más atribuciones en su figura. En 1987 fue proclamado primer ministro y ya en noviembre sucedería a Bourguiba en el poder. Con él en el poder, el PSD se reconvierte en Unión Constitucional democrática (RCD).

En 1989 se realizaron elecciones presidenciales y legislativas, presentándose el movimiento islamista Enhada de manera clandestina a las elecciones obteniendo el 15% del total, el RCD a su vez se mantiene en el poder de manera indiscutida.

Paulatinamente a través de los 20 años de gobierno se fueron implementando una serie de medidas que aumentaron el nivel de represión en el país, y también acentuaron la liberación económica. En 1991 se prohibieron los partidos políticos, y en 1993 se promulga otra ley que limita los derechos y libertades fundamentales.

La situación no mejoró durante los 20 años que significaron el gobierno de Ben Alí.  Si en 1990 (datos FMI) el nivel de desempleo era del 16%, hacia 2010 seguía estando en cifras de dos dígitos con un 13%.

La mezcla de una pauperización económica y una situación política de represión generó en el país un ambiente de alta tensión que terminó llevando a la rebelión desde fines del 2010 que terminó derrocando a Ben Alí. Desde fines de 2011 el cargo de Primer Ministro ha sido ocupado por miembros de la Enhada, partido islamista de Túnez, el cual ha dejado la clandestinidad y se ha posicionado entre las fuerzas políticas más relevantes del país.

Egipto

La historia de Egipto es similar a la de Túnez. Hacia inicios de la década de 1920 recibiía la independencia del dominio colonial europeo, lo que pone a la monarquía prooccidental de Fuad a la cabeza. Ya a mediados del siglo XX, en 1952, la monarquía es derrocada por un movimiento de oficiales y militares entre los cuales se encontraba Gamal Abel Nasser. Al año siguiente se proclama la república, y en 1954 Nasser  se instala en el poder.

De ideología socialista y panarabista, participó en la guerra contra Israel en 1949, de donde construyó una imagen mental de las monarquías árabes como útiles a los regímenes occidentales y por supuesto a Israel. Entre las primeras medidas adoptadas por Nasser se encuentra la nacionalización del canal de Suez, hecho que deriva en una guerra contra Israel aliado a Gran Bretaña y Francia. Esta guerra termina en una derrota militar para Egipto, pero la nueva geopolítica existente le dio una victoria política a Nasser, esto porque la guerra no estaba autorizada por los nuevos mandatarios del mundo, Estados Unidos y la URSS, lo que llevó a que estos rechazaran la incursión militar en la zona por parte de sus aliados, quienes debieron de retirarse. Por esto, a pesar de la derrota militar, Nasser se erige como un ganador y la gran figura de liderazgo árabe.

Hacia 1958 y por la influencia del panarabismo, coincidiendo con el Ba’az sirio, se crea la República árabe unida, la que incluía a Siria, Egipto bajo la presidencia de Nasser, sin embargo este experimento político fue de corta duración y ya en 1961 terminó disolviéndose, aunque hasta inicio de los 70 Egipto mantendría el nombre.

La guerra contra Israel en 1967 significó una rotunda derrota para el mundo árabe, y para Nasser implicó una caída de su liderazgo tanto a nivel interno como externo. Esto a su vez implicó un progresivo final en su mandato, y un progresivo cambio de las fuerzas políticas dominantes. Nasser muere en 1970 y es reemplazado por Anwar Saddat, quien da un giro a las relaciones internacionales del país, esto porque a pesar de la guerra emprendida contra Israel en 1973, calificada como una victoria, y además de su objetivo bélico que buscó aumentar su popularidad, en 1976 rompe relaciones con la URSS, se comienza a acercar a Estados Unidos, en 1978 Saddat firmó la paz con Israel y reconoció al Estado judío, lo que le significó un aislamiento dentro de la comunidad árabe.

Saddat sería asesinado en 1981 y reemplazado por Hosni Mubarak, quien gobernaría hasta el año 2011.

Con Mubarak en el poder, Egipto intensifica sus relaciones con Estados Unidos, acentúa las reformas neoliberales todo en medio de un ambiente político de hostilidad y represión. Desde los años de Saddat la política neoliberal fue parte de la política de Estado en Egipto, se le llamó Infitah, o apertura. En primer lugar, esta política buscó transformar las relaciones de producción en torno al sector rural, entre otras sería de suma importancia la ley 96 que permite a los productores egipcios desalojar a los inquilinos, lo que llevó a cientos de miles de egipcios a perder su capacidad de sobrevivir gracias al trabajo en la tierra. En segundo lugar el empleo público, comenzó a ser recortado, lo que llevó a un aumento en el desempleo, y en el empleo informal, también se dieron importantes privatizaciones lo que repercutió aún más en la calidad del empleo de las personas empleadas.

Esta situación tuvo a la población egipcia completamente empobrecida, lo que repercutió inmediatamente en un efecto rebote desde Túnez, y que, en última instancia terminó derrocando a Mubarak el 11 de febrero de 2011. Los militares tomarían el gobierno interino durante más de un año hasta el 30 de junio del 2012 momento en que los Hermanos Musulmanes, con Morsi a la cabeza, se hacen del poder por medio de elecciones libres.

Durante el año siguiente de gobierno islamista por parte de la Hermandad Musulmana el ejército no dejó de ocupar un papel relevante como garante de poder, papel que ha ostentado desde 1952. Es por esto que una vez iniciada reformas que pusieron en tela de juicio su poder, especialmente en lo referente a la Constitución con un sesgo islamista que iba a promulgar el gobierno de Morsi, intensificando el poder de la Hermandad musulmana (hasta entonces clandestina), reacciona y depone dicho gobierno. La victoria de Morsi se había dado en un inicio por la necesidad de los disidentes por un gobierno alternativo a los militares, es por esto que se agrupan y le dan la victoria a Morsi aunque por un pequeño margen. Con el tiempo, y con el sesgo islamista puesto en acción, más todavía considerando que la Hermandad Musulmana seguía siendo políticamente conservadora y económicamente neoliberal, la izquierda laica y las clases medias vuelven a la plaza Tahir a protestar esta vez en contra del gobierno islamista, lo que terminó con el golpe de Estado que da fin al gobierno de la HM en julio de 2013.

Este cambio en el gobierno generó tanto vencedores como derrotados. Por una parte los que se muestran alegres de la caída de Morsi y la Hermandad Musulmana. Israel puede sentirse alegre de que uno de los aliados más importantes de Hamas pierda su poder y vuelva a la clandestinidad. Arabia Saudí ve como uno de sus rivales más importantes en el mundo árabe es derrocado. Para Al Assad la caída de la HM significó un retroceso de aquellos que apoyan al ejército libre sirio, uno de sus principales rivales (ya volveremos en esto).

Los derrotados, por otro lado son: por una parte Qatar, que tenía puesta su fe en la HM como aliados en contra de la influencian de Arabia Saudí. Turquía también tenía su respaldo en los islamistas moderados con quienes aliarse, por tanto esto es un revés para su política internacional. Estados Unidos al no poder poner orden con su propia fuerza, se muestra enormemente debilitado en uno de sus más fieles aliados de la región, esto más todavía si se considera que el retiro de la ayuda militar a Egipto por parte de Estados Unidos no tuvo mayor consecuencia en vista de que Arabia y Emiratos árabes Unidos, hicieron lo suyo con una ayuda financiera varias veces superior a la norteamericana.

Libia

Libia vive un proceso similar, aunque con notorias diferencias a los casos anteriores. Desde 1912 al mandato italiano, con quien tenía una cercanía geográfica particular. La era neocolonial duró hasta 1951 que es cuando se obtiene la independencia de Italia, y la monarquía del rey Idris I se establece como gobernante, esto fue así hasta el año 1969, que, en consonancia con lo sucedido en otros países (Siria, Egipto), el coronel Muamar Gaddaffi derroca con un golpe de Estado al rey Idris I y establece la república.

Gaddaffi siguió el ejemplo de Nasser, en quien depositó mucha admiración, sin embargo a diferencia de éste, Gaddaffi no quiso instalar una versión secular del Estado socialista, sino que más bien pensaba en un Estado islámico con una versión progresista, su llamada tercera vía, o Yamahiriya. Esta versión de desarrollo político mezclaba ideas del Estado de bienestar europeo, socialismo soviético, y un sistema moral islámico. En este intento se enfrentó ante lel brazo de Al Qaeda en Libia esencialmente el brazo de Al Qaeda en Libia, el cual intentó asesinarle en 1993 de ahí a que Gaddaffi fuera un acérrimo enemigo de Al Qaeda y luego del ataque a las Torres Gemelas en 2001 apoyara a Estados Unidos en su lucha contra el terrorismo islámico.

Sin embargo al igual que Egipto y Túnez, durante las últimas décadas del siglo XX, esta tercera vía comenzó a transformarse en pro de un neoliberalismo instalado en el país. Entre las principales reformas estuvo la privatización de las empresas vinculadas al negocio petrolero, facilitando la llegada de inversiones extranjeras durante los años 90. Estas privatizaciones favorecieron enormemente a diferentes empresas europeas, así como también empresas chinas. De esta relación económica se entienden las reuniones entre los líderes europeos y Gaddaffi. Incluso el gobierno de Blair liberó a los responsables del atentado terrorista en territorio británico con el avión Pa Nam, Berlusconi llevó a cabo importantes campañas de propaganda a favor de Gaddaffi en búsqueda de seguridad energética y también en el tema de las migraciones.

Esta situación, apoyada por el FMI, terminaron por afectar de manera muy dura a las clases popular en vista del aumento de los precios de alimentos y la eliminación de subsidios. Esto, sumado a los eventos acaecidos en Túnez y Egipto, desenvocaron en las revueltas que terminaron por derrocar a Gaddaffi, aunque en este tema, también es importante agregar que existió intervención extranjera. 

¿Por qué para los líderes europeos de pronto Gaddaffi era un enemigo que debía ser derrocado? Porque ya no era políticamente rentable seguir apoyando a un aliado que era un cadáver político. Esto por una parte, pero además la resolución de la Liga Árabe fue de importancia fundamental para entender la intervención militar en Libia, y más específico, el actuar de Arabia Saudí, el que logró la instauración de una zona de exclusión aérea y así posibilitó la intervención. ¿Por qué? Porque así se aseguró de una distracción para lo que estaba sucediendo en su propio terreno.

La intervención occidental, principalmente francesa y estadounidense, terminó ayudando a la oposición armada, principalmente compuesta por antiguos partidarios de la monarquía del rey Idris, por una parte, por otro lado el Frente Nacional para la Salvación de Libia (NFSL), así como también sectores de Al Qaeda. El resultado fue la caída y muerte de Gaddaffi hacia el segundo semestre del 2011, y la instalación de un nuevo régimen político que hasta ahora gobierna el país.

Siria

Siria adquirió su independencia en 1941, y en 1946 los franceses evacuan ese país. En un primer momento Siria interviene en la guerra contra Israel a fines de los años de 1940, para terminar siendo derrotados. Durante estos primeros años de gobierno hubo mucha inestabilidad hasta el año 1954 en que un golpe de Estado lleva al Ba’az al poder, un partido que en ese entonces era un nuevo actor político, de tendencia socialista, secular y el panarabismo. En 1958 Siria se unifica con Egipto formando la República árabe unida, pero en 1961 un gobierno de tendencia derechista tomó el poder y separó a Siria de Egipto. En 1967 Siria vuelve a entrar en guerra contra Israel, perdiendo en esta los Altos del Golán. En 1971 Hafez Al Assad toma el poder mediante un golpe de Estado, e instala un cambio en las directrices políticas que hasta entonces estaban instaladas. Y finalmente, al igual que Egipto Siria entraría en guerra con Israel en 1973 con objetivos similares que su colega árabe.

Desde entonces la situación ha cambiado. Siria ha pasado de ser un país que representó un peligro para occidente e Israel, a convertirse en una frontera segura. Desde 1973 no ha habido enfrentamiento alguno, y, es más, en 1975 el ejército sirio entró en Líbano y masacró al campamento de refugiados Tal Al Za’atar. En 1991 Siria participó a favor de los países que intervinieron en Irak contra Saddam Hussein.

También desde que Hafez Al Assad llegó al poder se ha mancillado el secularismo del régimen. Desde 1973 se declara que el presidente de Siria debe ser musulmán. También se ha agregado que la base de las leyes en Siria debe ser islámica, algo que hasta antes de los años de 1970 no existía. Además, desde que Hafez llegó al poder se comenzó a reemplazar a los oficiales del ejército, por miembros de la comunidad alawita, es decir, reemplaza un ordenamiento interno que no se regía por cuestiones de confesión, a un ordenamiento interno ligado a la religión.

El modelo que se ha instalado en Siria tampoco está muy alejado de las doctrinas neoliberales implementadas en sus vecinos. Desde el año 2000, año en que asume Bashar Al Assad, se intensificó el proceso de reformas neoliberales, todo enmarcado en el 10º Plan Quinquenal delineado por el gobierno que comprendió los años 2005-2010 y que fue alentado por Estados Unidos y la Unión Europea, basado en cuatro objetivos: i) mantener la inflación controlada, ii) reestructurar empresas estatales, iii) revisar los subsidios iv) adoptar un enfoque prudente de manejo fiscal.

Así como en el resto de la región, Siria se vio envuelta en una crisis que derivó en la lucha armada y luego en una guerra civil donde hasta el momento no se ve salida ni solución, y, onde los principales líderes internacionales no tienen el mayor interés por participar.

Esto se da porque la situación en Siria se ha vuelto demasiado compleja, tendiendo a reflejar la complejidad en el mundo árabe. Partamos por decir que las revueltas árabes han puesto en entredicho el status quo existente en la región que durante años fue funcional a sus intereses. Las potencias se han visto arrastrados, más por obligación que por interés, a ponerse del lado de los rebeldes,  aun cuando sea preferible mantener al dictador que esperar a que lleguen los islamistas al poder. Pero esa estrategia no dio resultados con Mubarak o Ben Alí.

Leamos un poco las declaraciones de los actores.

Arabia Saudí

The Saudi foreign minister, Prince Saud al-Faisal, said Sunday that international armed intervention in Syria should be ruled out,[/u][/b] but that the violence had to be stopped and that the government of President Bashar al-Assad should not be given any more chances. Syria has repeatedly stalled in carrying out an Arab League peace plan that it accepted in November.

Estados Unidos

The Obama administration and its allies see few, if any, viable options to end the carnage in Syria as President Bashar Assad’s forces continue their offensive against the opposition to his rule in what has become the uprising’s most violent month.

With no appetite for a military intervention, a flagging Arab League initiative and the failed effort to win a U.N. Security Council resolution, officials said the current situation could continue for months. Plans for an international “Friends of Syria” conference and stepped-up humanitarian aid are seen as unlikely to change the grim calculus on the ground.

Turquía

On Friday, Turkish Foreign Minister Ahmet Davutoglu said Turkey is not providing arms or support to army defectors, whose ranks he estimated at 40,000, even though U.S. officials put the number much lower.

Francia

Laurent Fabius, ministro de relaciones exteriores en una entrevista dada a inicios de mayo [de este año afirma]   Nous entendons poursuivre selon quatre orientations. D’abord, continuer de pousser une solution politique : les Etats-Unis doivent pleinement s’engager, les discussions avec la Russie se renforcer ; nous proposons depuis longtemps un Genève II, faisant suite à la réunion de Genève en juin 2012 qui avait failli réussir

Inglaterra

Mr Cameron has previously ruled out putting «boots on the ground in Syria», saying two weeks ago: «We did intervene quite quickly in Libya, because, as I said at the time, it was necessary, it was right and it was also possible.”

He added: «Syria is in a different position to Libya. What Assad is doing to his people is as dreadful, possibly in many ways worse and the growing signs that he is using chemical weapons is frankly appalling, but we have to think before we act about what we can do and what will best help.

«Do I think putting boots on the ground is Syria, as we did in Iraq or Afghanistan is the right thing to do? No I don’t.»

Claramente no hay mayor interés por entrar en Siria, pero con todo se está financiando de una y otra forma a los rebeldes, la pregunta entonces es, ¿por qué? Porque cada actor está preocupado por cuestiones ajenas a Siria y vinculadas al mundo árabe. Arabia busca imponer su dominio e influencia en el mundo árabe. Qatar busca hacer lo mismo y oponerse a los saudíes. Israel pretende influenciar para que Siria se convierta en la antesala estadounidense de la invasión en Irán. Esto lleva a que la situación en Siria, en realidad se convierta en un conflicto regional de carácter mayor.

Por una parte está Irán, que apoya a Hezbollah y al régimen de Bashar Al Assad. Por otra parte está Qatar y Turquía en alianza en búsqueda de llevar a los suyos al poder y poder influenciar mayormente en el mundo árabe. Además Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos hacen lo suyo para imponer su influencia.

Esto lleva a que los incidentes dados en la región, repercutan directamente en Siria.  Por un lado el emir de Qatar ha dejado el poder siendo sucedido por su hijo, no se sabe a ciencia cierta por qué, pero desde entonces Qatar ha dejado de financiar a la Hermandad Musulmana y también a los rebeldes en Siria. Por otro parte el AKP, partido islamista turco, aliado de Qatar, también ha debido adentrarse un poco más en su zona y dejar por el momento, aspiraciones en la región en vista de los conflictos que se han originado en su propio país a raíz de las protestas ciudadanas. Y por último en Túnez, Al Nahda, partido gobernante y aliado del AKP turco y de Qatar, también están con varios problemas internos e incluso se ha hablado de disolverse como gobierno. La gran derrota de este eje político, ha sido dada tras la caída de la Hermandad Musulmana en Egipto, caída que ha sido propiciada por el ejército, y la financiación de Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, lo que a su vez ha estado en contra de toda expectativa norteamericana.

En otras palabras, los dos ejes de poder en el mundo árabe, Turquía-Qatar vs Arabia-EAU, que hasta unos meses atrás presentaban un empate técnico en la competencia por la victoria, están dando paso a una especie de victoria al menos temporal de uno de los dos. Esto según se ve repercute directamente en la situación en Siria, ya que los rebeldes, apoyados por ambos bandos, han perdido a uno de sus más valiosos sostenes. Lo que su vez fortalece la posición iraní en la región y a su más fiel aliado, el régimen de Al-Assad.

De momento lo que estamos viendo en Siria, es que el Estado se está balcanizando, se está colombianizando, y los cristianos más antiguos del mundo, con casi 2 milenios de historia, peligra en desaparecer.

Preludio: Afganistán

Antes de finalizar este artículo, pretendo recordar brevemente lo que sucedió durante los últimos 40 años en Afganistán, un país alejado del mundo árabe, pero que posee puntos en común en su historia con lo que está sucediendo ahora en el mundo árabe.

Afganistán hasta los años 70 tenía una sociedad basada en un régimen de explotación y producción cercano al feudalismo. Sumado a un régimen político de carácter monárquico. Ante esta situación la resistencia y oposición se organiza en torno al Partido Democrático Popular, quien sumado al apoyo popular, terminó derrocando la monarquía el año 1973. La monarquía fue reemplazada por un régimen corrupto y poco democrático, el cual dimitió en 1978 luego de amplias jornadas de protesta en las que el PDP fue fundamental. Desde entonces el PDP fue el partido gobernante e inició amplas reformas estructurales encaminadas a modernizar la economía y a mejorar la situación social del país, entre estas reformas se cuentan la legalización de los sindicatos, el establecimiento de un salario mínimo, una fiscalidad progresiva, alfabetización, la instalación de una salud pública,  se favoreció la libertad de la mujer y su integración al mundo universitario y laboral.

Estas reformas terminaron repercutiendo y afectando a las clases oligarcas y conservadoras más reaccionarias del país. Por una parte estaban los grandes terratenientes que se vieron afectados por las reformas económicas, por otra los líderes religiosos ultraconservadores que no vieron con buenos ojos la emancipación femenina, y finalmente los traficantes de opio. De esta oposición y en ayuda llegó apoyo de Arabia Saudí, un Estado fundamentalista, Pakistán,  país que quería evitar que estas reformas populares se contagiaran a su zona, y Estados Unidos, país que no miraba con buenos ojos la instalación de reformas que minaran su influencia e interés, y que además esperaba hacer de Afganistán el Vietnam soviético.

En 1979 el ejército soviético entra en Afganistán en reacción a la ayuda pedida por el PDP, ante esto, estados Unidos y Arabia Saudí financiaron millones de dólares en apoyo a los mujahidines, a los que se le unieron miles de fundamentalistas desde Pakistán y otros países asesorados por la CIA.

Una década después la URSS se retira del conflicto, sin embargo la guerra no terminaría hasta iniciada la década de los 90, cuando el PDP es definitivamente derrotado, y los talibanes, una de las facciones más reaccionarias y conservadoras se hace del poder. Los talibanes prohibieron la educación laica, la música, y cualquier síntoma de modernización social, las mujeres vieron sus derechos reducidos considerablemente. De hecho hasta el 2001 el gobierno de estados Unidos era aliado de los talibanes, pues al final le era útil, ya que fue con la venia de los talibanes que se firmó un acuerdo con el cual se podía instalar un oleoducto des Kazjstán y Turkmenistán hasta el océano Índico. Fue el 11 de septiembre el que cambió esta relación.

Conclusión

La primavera árabe que mañana cumple 3 años de vida, ha cambiado toda la configuración geopolítica regional, afectando tanto a los líderes mundiales, que tenían puesto en estos líderes sus intereses, como también a las poblaciones civiles más involucradas en los conflictos armados. Esta situación está generando intentas reacciones a nivel mayor, y el desorden internacional ha cruzado las fronteras árabes y se ha instalado en la África subsahariana. De hecho no se puede entender la situación de Mali si no se entiende la situación de Libia. Y no se puede entender este caos si no se entiende la decadencia estadounidense que ha llevado a que, al menos de momento, Francia cobre una mayor importancia.

Ciertamente la tendencia apreciada es que el liberalismo está retrocediendo y el islamismo avanzando. De hecho según las encuestas aplicadas, una mayor parte de los musulmanes busca aplicar la sharía en sus respectivas sociedades. En Libia ya se está aplicando la Sharía o se comenzaría a aplicar. Y en vista de que esta tendencia es masiva, al parecer los gobiernos occidentales ya no tienen más que hacer, solo acatar los cambios.

¿Mohamed Bouazizi estaría conforme con los cambios que se han instalado y que se seguirán instalando?



Categorías:Historia, Política

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